miércoles, noviembre 26, 2014

The Good Music of 'The Good Wife'

Vía Amazon el encargado de la música de 'The Good Wife', David Buckley (que nada tiene que ver con los Buckley de toda la vida), ha recopilado, mejor dicho "recopiló", tras la quinta temporada  la mejor música que ha sonado en la serie protagonizada por Julianna Margulies. En este enlace puede verse el listado, algunos nombres son muy curiosos (Willicia), y cada tema puede ser escuchado durante unos segundos.

Muchas han sido las veces que he acercado el móvil tras escuchar la música que acompañaba a los gestos o carreras de los  diferentes personajes de esta gran serie. Recorriendo pasillos, mirando amenazante a alguien o simplemente lamentándose por algún motivo, los ricos también lloran.

En este sentido he encontrado también un página dedicada a encontrar el nombre de una canción que suena en un capítulo de una serie o en una película. No tienes por qué encontrar verdades absolutas pues es un sistema bastante "wiki" basado en preguntas y respuestas.



No puedo hablar de algo relacionado con 'The Good Wife' sin hablar de la sexta temporada y mi experiencia haciendo un resumen de cada capítulo. Como espectador me he fijado en detalles en los que antes no caía, en cameos, en estructura de cada capítulo y en cómo se lo juegan los guionistas en según que historias o frases.

En cuanto a lo que me está aportando a la hora de escribir también está  resultando interesante. Creo que he mejorado en cuanto a ortografía y rigor capítulo a capítulo. No he mejorado, desde luego, en síntesis porque cada resumen se me iba haciendo mayor por la necesidad autoimpuesta de no dejarme nada, de resaltar cada detalle porque 'The Good Wife' era eso, una serie que era buena por éstos.

Pese a estar acostumbrado, entre comillas, a escribir para un determinado público, creo que no muy grande, esperar las reacciones de "vete tú a saber quién" en mis primeras publicaciones en la plataforma en la que aparecían me aterraba. Esperaba más comentarios, críticos o incluso insultantes pero ni eso. Los hubo pocos, todos educados y muy impersonales en plan "No pongas tanta info en la Portada que me jodes la serie". Mejor así, porque uno pone su nombre real, más extraño incluso que el pseudónimo, y no sabe a que atenerse.


No hay más capítulos hasta el cinco de enero así que igual me da por escribir nuevas ficciones o me pondré en serio con la Filosofía o simplemente no haré nada. Puede que traslade los textos a este blog, supongo que debería ser legal porque al fin al cabo los he escrito yo pero también los he vendido, a muy bajo precio. De todas formas tengo la teoría de que cuando mueves un texto de un sitio a otro éste siempre se transforma, aunque te limites  a copiar y pegar.

jueves, noviembre 20, 2014

Isla (I)

Sigo las señales verdes del aeropuerto que indican dónde está la salida, [Exit]. Al pasar la zona que separa a los pasajeros del resto del mundo veo a mucha gente que está esperando a sus seres queridos. Alguna vez me gustaría saber que se siente al ser recibido así, con ramos de flores, besos y abrazos o simplemente con un cartel en el que esté escrito "Señor [mi primer apellido]".

Salgo del aeropuerto y recorro una zona repleta de taxis. No se ve ningún autobús por lo que creo que me he equivocado de puerta y cuando lo confirmo tengo que subir unas escaleras grises para volver a la casilla de salida. Puede que pierda el bus pero no me enfado porque en esa isla es un hora menos que en mi ciudad y no tengo prisa. Aún no he cambiado el reloj pero hoy el día tendrá veinticinco horas.

Dos chicas que van por delante de mí han cometido el mismo error que yo y se ríen. Yo me contagio y me río mirando hacia el suelo. Se llaman tonta la una a la otra, en su idioma, y yo mentalmente me lo digo, haciendo mío su idioma.

El autobús espera, no por nosotros sino que espera en general. Va con retraso aunque no puede ser considerado como tal. Sólo se trata de desinformación por parte del que no es consciente de que, por norma general, los autobuses funcionan con retraso en aquella isla.

Cuando el autobús arranca yo saco un pequeño cuaderno en el que tengo anotadas todas las paradas que hay del aeropuerto al alojamiento que he reservado. El conductor se salta muchas, casi todas, y la gente desinformada se indigna, grita y protesta en varios idiomas.

El paisaje es estático y el autobús levanta el polvo de la carretera. Desde fuera parece que estamos volando y desde dentro los cristales tienen todo el tono sepia que una foto puede contener.

Pese a todo nos movemos y mi parada llega. Yo desciendo del bus con mi maleta. Intuyo que voy a necesitar esa hora que ese día me ha regalado para lograr ubicarme. Me hallo en la intersección de dos calles que son paralelas a otras muchas que forman idénticas intersecciones entre sí.

Las calles están vacías y todas las casas son blancas. Cada una tiene un pequeño patio que está protegido por una extraña valla que no deja ver nada de lo que dentro sucede. Mientras camino escucho el ruido que provoca una persona que se lanza a una piscina. Hace calor, estoy perdido pero si cierro los ojos lo veo todo azul, estoy al otro lado flotando en el agua. Cuando los abro estoy andando de nuevo.

Al cruzar una nueva intersección me topo con una especie de centro comercial antiguo. El complejo tiene un asfixiante color amarillento que no desentona con los descoloridos paneles de chapa que despiden calor y anuncian productos locales que probablemente ya no existan. Los negocios que quedan abiertos me hacen pensar en decadencia, en conformismo y en mala suerte. Pese a estar vacío escucho el ruido de una multitud y música. No sé si aquello es real o es sólo una mala pasada.

Sigo andando mientras intento no pensar, con lo que eso conlleva. De nuevo casas blancas y ruido de piscinas, también se escucha alguna risa que yo tomo por real. La prioridad ya no es ubicarme o encontrar un destino; es volver a la realidad o al punto de partida, lo que aparezca primero.

Me detengo, miro mi reloj, ha pasado una hora y aprovecho para ajustarlo al horario de aquella isla. Las calles siguen vacías y todas las casas siguen siendo blancas. No es uno bueno, pero al menos es un comienzo.


miércoles, noviembre 19, 2014

'Agosto' de John Wells

Hace tiempo escuché hablar de esta película porque parecía que en su rodaje las dos estrellas que la protagonizaban habían chocado en una muy particular batalla de egos. He de decir que no profundicé mucho en el tema porque tras ver la película no sabría decir si la noticia hablaba de los personajes o de las propias actrices.

Lo mismo da porque lo realmente noticiable era que dos oscarizadas actrices protagonizaran la misma película. He decir que ninguna de las dos me gusta especialmente pero reconozco que ambas han tenido actuaciones memorables y que tienen bien merecida su fama.

Ambas son actrices bastante histriónicas, en mi opinión. Fuerzan demasiado el gesto de pena cuando pretender dar pena y su sonrisa es demasiado perfecta cuando deben limitarse a sonreír sin más. Puede que el truco para que parezcan contenidas sea el de enmarcarlas en un contexto gótico lleno de gritos y peleas.



Aquí he de decir que Roberts... Vaya, me acabo de dar cuenta de que he escrito tres párrafos y no he puesto el nombre de las actrices. Son Julia Roberts y Meryl Streep (in alphabetical order para que ninguna de las dos se enfade). Como decía, he de decir que Roberts había estado muy convincente, y contenida, en 'The Normal Heart', y también que de buenas actuaciones de Streep estaban los videoclubs llenos.

'Agosto' es la adaptación de una  obra de teatro de Tracy Letts. Retrata las tensiones familiares de una familia de Oklahoma desatadas tras la muerte del cabeza de familia, un poeta que decide suicidarse.

La madre parece tener cáncer de boca, excusa que utiliza para inflarse a todo tipo de medicamentos, calmantes en su mayoría. Tiene tres hijas que se reúnen con su madre a raíz de la desaparición de su padre.

Muchos secretos salen a la luz ante la nueva vida a la que se enfrentan. Las hijas deberían hacerse cargo de una madre que resulta insoportable. La mayor de las hijas. Julia Roberts, debe enfrentarse a ella comportándose de la misma manera.


Perro come perro y entre ambos las otras dos hermanas. Una muy apocada que es la única que había seguido haciéndose cargo de sus padres, Julianne Nicholson, y otra más joven y deshinibida, a la que da vida Juliette Lewis.

Resalto en este punto la actuación de Julianne Nicholson que puede que utilice para hacerla el método contrario al que deben hacer Streep y Roberts en cada trabajo. Su rostro se ha hecho muy familiar gracias a sus papeles en series de televisión como 'Masters of Sex' o 'Boardwalk Empire'. Actriz que gracias a su fisonomía resulta muy versátil sin dejar de ser efectiva.

Los diálogos y situaciones de esta película son brutales. Son las cenas que tenían lugar en 'Six Feet Under' llevadas al extremo. Memorable la comida que se celebra tras el funeral con una madre repartiendo ostias a diestro y siniestro. Magnífica resolución e increíbles minutos finales.

La atmósfera opresiva, por Oklahoma,  el calor y por las propias situaciones, me recuerdan a aquellas obras que he leído y cuyo paisaje era un personaje más de la novela. La reciente 'Cánada' de Richard Ford o 'Infancia' o 'Desgracia' de J.M. Coetzee.

Éste es un caso en el que la calidad no afecta al entretenimiento. Viéndola me asalta la típica sensación de culpabilidad que a veces me asalta al divertirme mientras estoy aprendiendo algo, o incluso trabajando.

Resaltar el efecto de la canción 'Last Mile Home', la versión acústica de Kings of Leon. Bálsamo perfecto, o puede que sea la puntilla perfecta, tras presenciar tanta brutalidad.


jueves, noviembre 13, 2014

'Tu voz entre otras mil' de Paloma Concejero

Descubrí la existencia de este documental por la polémica que había despertado la disconformidad de la familia de Antonio Vega tras haber visto el resultado final. Parece que todo tiene que ir acompañado de polémica para que sea noticiable. La familia se sentía engañada y denunciaba que sólo se había retratado el lado oscuro del músico.



Puede que Antonio Vega sea uno de mis gustos pasados, los hay muchos e inconfesables, que menos guardo en secreto aunque debo decir que esto puede variar dependiendo de con quién esté hablando. Soy así de tonto pero ésta es buena ocasión para confesar que me gustaba mucho el músico madrileño y que regreso a su música cada cierto tiempo.

El documental comienza con grabaciones inéditas en formato súper 8 de Antonio  siendo niño. Juegos con sus hermanos y hermanas, con su madre. El padre, un prestigioso médico, era quien grababa. Se nos cuenta también como crece, madura, con sus inquietudes, con sus manías, con su guitarra. Se entremezclan estas imágenes con grabaciones de un Antonio ya maduro riéndose de su posible carrera militar o recordando la tarde en la que compuso "La Chica de Ayer".

Más tarde llega 'Nacha Pop', con su comienzo musical como teloneros de 'Siouxsie & The Banshees' en el teatro Barceló, posteriormente telonearían a 'Los Ramones'. Con la llegada de la fama en plena movida madrileña llegaron las drogas. Es esta parte la que menos me gustó del documental pero la que, de haber sido yo el director del documental, no hubiera podido obviar. Antonio Vega se convierte en un arma arrojadiza entre quienes pudieron ser sus cicerones en ese mundo.



Un patético y esperpéntico Will More, protagonista de 'Arrebato' de Iván Zulueta, acusa a Vega de llevar a su hermana a ese mundo, cuando es muy posible que fuera al revés, y de dejar a ésta embarazada. Carmen, hermana del actor, también aporta su testimonio desmintiendo a More pero a su vez acusando a Tesa Arranz, musa de la movida y corista de 'Los Zombies'. Ésta decía que Antonio había vuelto de Valencia con la heroína más que probada, bajo su efecto habría escrito 'La Chica de ayer'.

Nunca sabremos quién es la chica de ayer ni quién fue la persona que le ofreció su primer chute de heroína. Lo que queda claro en la historia es que nadie le puso una pistola en la cabeza para que lo hiciera. Las responsabilidades de ciertas acciones son de uno por muy sensible o talentoso que ese "uno" sea.

El documental avanza como avanzó la adicción de Antonio. Dejando atrás 'Nacha Pop', casándose con el primero de sus amores verdaderos, Teresa. Ésta es autora de los murales que pueden verse en el mítico 'Penta'. Mudanzas al extrarradio para huir de las tentaciones que sólo provocaban viajes y más viajes a la capital. Retratos de obsesiones (monstruosas), de fantasmas o de ladrones ocultos.

No hay nada más triste que una piscina vacía o de horas de espera para ser escuchado. Así avanzaba la carrera de Antonio Vega en solitario. Una continua búsqueda de letras y de música durmiendo poco y con la misma puta adicción. Antes habíamos escuchado declaraciones de Antonio en las que éste afirmaba que escribir estando en la cresta de la ola debía ser la ostia si se le sumaba el efecto de la heroína. No puedo decir que no tenga razón y tampoco puedo decir que en cierta medida no envidie esa sensación pero da miedo, y mucho, comprobar el precio que hacer eso tiene.

La carrera en solitario va cogiendo vida propia y se va formando una nueva banda en torno a él. Nombres que hoy nos resultan familiares como Basilio Martí o Nacho Béjar. Sus manías se hicieron más grandes, ya divorciado y ya dando tumbos que le hacían ser un impresentable; retrasos en grabaciones o desapariciones extrañas.

Los testimonios se convierten en graciosos desde la distancia, hacen palpable eso que decía el pretencioso productor en aquella película de Woody Allen; la comedia es igual tragedia más tiempo. Secuestros imposibles, pena por la muerte de Lady Di, destrozo de amplificadores. Contrasta con la pena de la que habla su madre, que ya poco puede hacer salvo analizar frases de 'Esperando nada' o el brutal cambio que supone quitar una letra, "ve" en lugar de "ven", en la frase "tuve que correr cuando la vida dijo ve".

También nos queda clara la inquietud de Antonio por la ciencia, por la física. Lo pequeño que puede sentirse alguien comparado con todo lo que hay en el universo chocando con la importancia que tiene el paso de cualquier persona sobre la tierra, algo parecido a ese "estamos aquí para cumplir con una misión".

 Por último vemos al Vega más reciente, uno muy deteriorado pero con la misma voz de siempre y con sus ganas de trascender con sus letras. Enamorado de Marga del Río. Las declaraciones de la madre de ésta son brutales y tiernas a la vez. Cómo sufría al ver que su hija se enamoraba de Antonio, con el peligro que "ser adicta a Antonio Vega" traía consigo, pero admitiendo que terminó sintiendo un gran cariño por ambos y cuidándoles cuando éstos estaban pachuchos. Marga muere y Antonio no la visita al hospital pero se derrumba en su velatorio.

Todo es contado con delicadeza y son los que conocieron a Antonio los que hablan. Es la música del cantautor la que suena y es Paloma Concejero la que graba. Entiendo que sea la familia de Antonio la que se enfada pero, tomando la frase de "Miss Carrusel" de Nacho Vegas,  esa fue su vida, por muy cruel que suene.

Es lo de siempre, todos somos luces y sombras en menor o mayor medida y al final eso nos termina definiendo, para bien o para mal. También como resultado queda una gran obra porque dentro de lo malo uno puede sacar ventaja si sabe como materializar, en canciones por ejemplo, sus propios fantasmas. Con esto no quiero decir, estoy hasta los cojones de que se diga que tal escritor escribe bien porque está triste, que siempre suceda así porque las cosas malas, por lo general, siempre traen consigo cosas aún peores. Carreras cortas...

No me han gustado ciertas imágenes que se mostraban mientras sonaba las canciones de Vega. Daban cierta sensación de estar viendo un montaje de "Karaoke deluxe". Tampoco me gustó lo de mostrar los caballos en mitad de la nieve con alguien, que se supone que es el cantante, sentado en un sillón.


No me ocurrió lo mismo, aunque la naturaleza sea la misma, con las imágenes en las que se mostraba el espacio en plan 'El árbol de la vida'. El resultado era bonito y de alguna manera era coherente con lo que se contaba en esos momentos sobre Vega. Lo mismo con el astronauta que se lanzaba a la piscina y al final caía en mitad del universo.

Creo que es un documental muy bueno. Me quedo con una imagen mucho más clara de Antonio Vega pese a tener ya mucha información sobre él. Son muchos los temas que abarca para describir a una persona muy complicada, más allá del mito. Unos se fijan, con todo el derecho, en la parte oscura. Yo resaltaría su pensamiento inquieto sobre temas científicos o vitales, o con cosas que no sabía, como su afición por escalar.





miércoles, noviembre 12, 2014

'Transparent'

Llevo cierto tiempo perdido en aspectos técnicos, en tramas, en formas de contar una historia sin encontrar mucho factor humano dentro todo esto. 'Transparent' me ha devuelto parte de eso.



Sí, la calidad de 'The Good Wife' es innegable y no la puedo disfrutar más. 'The Walking Dead' es entretenida y también busca ese lado humano mostrando justamente su ausencia en un mundo apocalíptico. De 'Boardwalk Empire' está todo contado; impecable.

Echo en falta cierta imperfección a todos los niveles... Una parecida a la que tenían los Fisher en 'Six feet Under'. Secretos y mentiras, con buenos diálogos y buenas actuaciones. Poco más hace falta a veces.

Así es 'Transparent'. Una familia formada por dos padres separados y tres hijos. La mayor de éstos es lesbiana, o bisexual, o simplemente está enamorada de una chica a la que conoció en la universidad. El mediano es un productor musical con éxito que mantiene un romance con su niñera, con la que comenzó teniendo sólo quince años. La pequeña es la más inteligente pero también es la que más problemas tiene para adaptarse al mundo.

La madre está casada con otro hombre que prácticamente es un vegetal. El padre ha decidido ser mujer, por fuera porque hace tiempo que ya lo era a un nivel sentimental. Es la confesión de éste el que hila todas las historias de esta peculiar familia.

El personaje principal, el padre que se hace llamar Maura está interpretado por el genial Jeffrey Tambor. Su labor es increíble porque asume el gran peso de la serie teniendo que ser hombre y mujer al mismo tiempo en un contexto de comedia y drama, también al mismo tiempo. También es destacable la actuación de Amy Brenneman  (En realidad no es la misma actriz, es Amy Landecker)como hija mayor de la familia Pfefferman. Es otro personaje con mucho peso, y valentía, dentro de la serie. Es escandoloso lo desprovechada que esta actriz está en 'The Leftovers', una mamarrachada más de esta sobrevalorada serie, in my opinion. (Es un fallo, no es la misma actriz pero sigue siendo una mamarrachada que no hable)

La creadora de la serie es Jill Soloway, también productora de 'Six feet under'. Creo que no hace falta decir nada más. Una gran obra con aire independiente. De pequeños detalles, buenos momentos musicales y con la sensibilidad necesaria para tocar un tema que mucha gente prefiere evitar.

Dicho esto, sólo he visto cuatro episodios y puede que esto sólo sea parte de una cogorza que me nubla un poco el criterio. Creo que estos 120 minutos, más o menos, puedo considerarla como el estreno de este año que más me ha gustado.

Comparto el tema con el que finaliza el cuarto episodio.

Bettie Swann - The you can tell me goodbye.

jueves, noviembre 06, 2014

μετὰ φυσική (metafísica)

La Wikipedia dice que; "La metafísica (del latín metaphysica, y este del griego μετὰ φυσική, «más allá de la física») es una rama de la filosofía que estudia la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad".

La primera asignatura a la que he decidido enfrentarme en mi segunda etapa universitaria es Ética. No se puede decir que ésta sea la primera vez que la estudio porque la tuve muchos años en el colegio, la cogíamos aquellos chicos que terminaríamos siendo ateos, pero creo recordar que lo más interesante que hicimos fue ver 'La vida de Brian'.  Podía haber sido peor.

Mi primera tarea, no sé si correctamente autoimpuesta, fue leer 'Ética a Nicómaco' de Aristóteles. La abandoné a los pocos minutos porque, quiero pensar, conseguí una traducción errónea de castellano llena de artículos y pronombres donde se supone que no debe haber ni artículos ni pronombres. Así, pasé a la tarea número dos; leer la 'Fundamentación de la metafísica de las costumbres' de Immanuel Kant.

Es una obra bastante breve que he de decir que me está costando horrores entender. Esta primera toma de contacto con la filosofía me está dejando en mal lugar, en uno muy vulgar. Creo que me dejará mucho peor el día que tenga que examinarme sobre ello.

Recorrí el "Tránsito del conocimiento moral, vulgar de la razón al conocimiento filosófico". Y ando en pleno "Tránsito de la filosofía moral popular a la metafísica de las costumbres". Hasta ahora sí que me quedo con varios conceptos, todos flotando por ahora en una nube.

La voluntad, el deber, las leyes, los imperativos, la razón, la moral, los fines y los medios. Entre otros términos que no estoy llevando a la práctica porque tengo miedo de que me atropelle un coche mientras cruzo un paso de cebra. Espero encontrar resúmenes o tablas en las que todo quede desglosado, empíricamente puedo saber que eso siempre ha funcionado.

Lo que me está quedando claro es que pese a que me creía muy listo por leer mucho cuando lo he llevado a la práctica para un fin concreto, más allá de ese de asimilar una historia interesante u otro más poético para obtener cierto "placer", no me ha servido de nada. Espero que mi forma de pensar cambie sin que por ello me quiten el título de ingeniero, que sí, quizás me he convertido en un ser demasiado pragmático pero joder, costó lo suyo...

Utilizaré este blog como plataforma, mi campus virtual, para poner en claro mis pensamientos tras mis lecturas o para directamente copiar otros análisis y asimilarlos como míos. Lo que digo, tengo la mente demasiado pragmática.


miércoles, noviembre 05, 2014

Final de 'Boardwalk Empire': "If you want the rainbow, you must have the rain."

Hace un par de meses tomé una frase prestada que aparecía en los primeros capítulos de esta quinta, y última, temporada de 'Boardwalk Empire'.

"We sprinkle the sea with gold, and the sea gives it back to us a hundredfold".

Es algo así como "Tiramos oro al mar y éste nos lo devuelve multiplicado por cien". Me gustó mucho la frase y el ritual que iniciaba el Comodoro en aquellos inicios del fin de  esta gran serie.

Esta quinta temporada juega con el presente, muy lejano, y con el pasado, más lejano aún. Así conocemos la infancia, juventud y caída a los infiernos de Nucky Thompson.

En este caso las consecuencias del pasado son visibles en aquel presente. Nucky pertenece a una  familia cuyo padre le obliga a aportar algo en casa a base de pillerías hechas por los niños de aquel Atlantic City. Todos pertenecen a familias similares que les hacen competir ferózmente entre ellos. Nucky no logra coger una de las monedas que lanza el Comodoro al mar, para que éste las devuelva a cientos, y ese es el nacimiento del Enoch Thompson que todos hemos visto. Uno, que aún siendo niño, empieza a saber que la verdadera pelea no se lucha en el mar con el resto de críos.


Su ambición le obliga a tender lazos con el hombre más poderoso de ese paseo marítimo. Presenciar violencia, una muy familiar en su casa y otra que le resulta más ajena en el hotel en el que trabaja. Callar para ascender, ayudante de Sheriff  y luego Sheriff. El resto ya lo sabíamos, incluso el final.

Gilliam Darmody, ingresada, en ese presente, en un manicomio como parte de su condena por matar a aquel chico que se parecía tanto a Jimmy, será parte importante de este final sin que ella lo sepa aunque lo haya pedido en aquella carta a enviada a Nucky para pedirle socorro.

Quizás por la presencia de Gilliam no hacen falta flashbacks porque verla es recordar que a Jimmy Darmody lo mató Nucky, por haber querido ser Nucky, y que dejó a su hijo huérfano. Tommy Darmody también ha presenciado toda la violencia que un niño de cuatro años es capaz de ver o asimilar, aquella matanza en casa del Comodoro a manos de quién parecía iba a ser su nuevo padre.


En este punto hay que decir que toda elipsis tiene un límite y quizás la de Tommy sea la más forzada. Los siete años que transcurren entre la cuarta y la quinta temporada deben haber sido interesantes para éste porque incluso parece que no salen las cuentas.

La justicia poética del final lo borra todo. Tommy Darmody se venga de su abuela, a la que Nucky entregó a un pedófilo , y por la muerte de su padre. Supongo que también tendría en mente a su madre y a Richard Harrow.

La temporada también ha tenido muchos detalles fantásticos en el resto de tramas. El regreso de Margaret y sus reveladoras conversaciones con Nucky. El diálogo que mantiene con él mientras comen y ella bebe vino y le pide que le pregunte por lo peor que jamás le ha pasado. Éste lo hace y ella responde "Prohibition".



El papel de Van Alden, que en sus últimos minutos vuelve a ser Van Alden, da el toque cómico, y trágico, a la temporada. Como siempre magnífico Michael Shannon. Los delirios de grandeza de Al Capone, la subida al trono de Lucky Lucciano... Se necesitarían tres o cuatro "spin off" para poder contarlo todo.

No sé cuanto ha pagado HBO a Terence Winter y demás creadores de la serie, Martin Scorsese. El caso es que lo han devuelto multiplicado por cien. Una enorme pena que esta genialidad termine pero cuando lo hace de esta forma uno sólo puede levantarse y aplaudir. Quizás también rezar para que alguna cadena les permita hacer algo similar.


Happiness comes double after a little pain 
If you want the rainbow, you must have the rain.

miércoles, octubre 29, 2014

La teoría del todo.

Supongo que nada tiene que ver la filosofía, con la que estoy tomando contacto estos días de forma muy básica, pero me he encontrando últimamente con lecturas que hacen que me cuestione ciertas cosas.

No son lecturas científicas en sí, salvo por pequeños pasajes como éste de 'La teoría del todo' de Stephen Hawking. Por ejemplo, en fragmentos de la reciente leída 'Cánada' de Richard Ford se pregunta, o así lo interpreto, si es el futuro que uno espera es lo que termina determinando tus acciones en el presente. Claro, uno se pone a mirarlo desde un punto vital, lineal en el tiempo, y piensas que no, que el futuro lo decides tú, o al menos es lo que te gustaría que realmente sucediera.

Esto no tiene nada que ver con el texto que pongo a continuación porque lo de Ford es sólo literatura con cierta filosofía y lo de Hawking es ciencia, con su propia filosofía,  con cierta literatura.

"¿Por qué recordamos el pasado pero no el futuro? Las leyes de la ciencia no distinguen entre el pasado y el futuro...

A pesar de todo, hay una gran diferencia entre las direcciones hacia adelante y hacia atrás del tiempo real en la vida ordinaria. Imagine un vaso de agua cayéndose de una mesa y rompiéndose en pedazos en el suelo. Si usted lo filma en película, puede decir fácilmente si está siendo proyectada hacia adelante o hacia atrás. Si la proyecta hacia atrás verá los pedazos repentinamente reunirse del suelo y saltar hacia atrás para formar un vaso entero sobre la mesa.

Usted puede decir que la película está siendo proyectada hacia atrás porque este tipo de comportamiento nunca se observa en la vida ordinaria. Si se observase, los fabricantes de vajillas perderían el negocio. La explicación que se da usualmente de por qué no vemos vasos rotos recomponiéndose ellos solos en el suelo y saltando hacia atrás sobre la mesa, es que lo prohíbe la segunda ley de la termodinámica.

Esta ley dice que en cualquier sistema cerrado el desorden, o la entropía, siempre aumenta con el tiempo. En otras palabras, se trata de una forma de la ley de Murphy: ¡las cosas siempre tienden a ir mal! Un vaso intacto encima de una mesa es un estado de orden elevado, pero un vaso roto en el suelo es un estado desordenado. Se puede ir desde el vaso que está sobre la mesa en el pasado hasta el vaso roto en el suelo en el futuro, pero no así al revés.

El que con el tiempo aumente el desorden o la entropía es un ejemplo de lo que se llama una flecha del tiempo, algo que distingue el pasado del futuro dando una dirección al tiempo. Hay al menos tres flechas del tiempo diferentes. Primeramente, está la flecha termodinámica, que es la dirección del tiempo en la que el desorden o la entropía aumentan. Luego está la flecha psicológica. Esta es la dirección en la que nosotros sentimos que pasa el tiempo, la dirección en la que recordamos el pasado pero no el futuro. Finalmente, está la flecha cosmológica. Esta es la dirección del tiempo en la que el universo está expandiéndose en vez de contrayéndose.

Pero ¿qué ocurriría (y cuándo) si el universo dejase de expandirse y empezase a contraerse? ¿Se invertiría la flecha termodinámica, y el desorden empezaría a disminuir con el tiempo? Esto llevaría a todo tipo de posibilidades de ciencia-ficción para la gente que sobreviviese la fase en expansión y llegase hasta la fase en contracción.

¿Verían vasos rotos recomponiéndose ellos solos en el suelo y saltando sobre la mesa? ¿Serían capaces de recordar las cotizaciones de mañana y hacer una fortuna en la bolsa? Podría parecer algo académico preocuparse acerca de lo que ocurriría cuando el universo se colapsase de nuevo, ya que no empezará a contraerse al menos durante otros diez mil millones de años.

Pero existe un camino más rápido para averiguar qué ocurriría: saltar dentro de un agujero negro. El colapso de una estrella para formar un agujero negro es bastante parecido a las últimas etapas del colapso de todo el universo. Por tanto si el desorden fuese a disminuir en la fase contractiva del universo, podría esperarse también que disminuyese dentro de un agujero negro.

De este modo, tal vez un astronauta que cayese en uno sería capaz de hacer dinero en la ruleta recordando adónde fue la bola antes de que él hiciese su apuesta. (Desafortunadamente, sin embargo, no tendría tiempo de jugar antes de convertirse en spaghetti. Ni sería capaz de decirnos nada acerca de la inversión de la flecha termodinámica, ni de depositar sus ganancias, porque estaría atrapado detrás del horizonte de sucesos del agujero negro.)"

Ya digo que ando alejado de todo esto, estoy leyendo a Kant y por ahora sólo está delimitando la ética, la lógica, la experiencia, la metafísica...  Por ahora no iré mal si no termino mezclándolo todo.

lunes, octubre 27, 2014

'Canadá' de Richard Ford.

«Primero contaré lo del atraco que cometieron nuestros padres. Y luego lo de los asesinatos, que vinieron después. El atraco es la parte más importante, ya que nos puso a mi hermana y a mí en la senda que acabarían tomando nuestras vidas. Nada tendría sentido si no contase esto antes que nada».

Éste es el gran comienzo de 'Canadá' de Richard Ford. Un breve resumen que podría decirse que destripa toda la trama del libro. Esto ilustra bien la idea de la importancia que tienen en esta novela, y también podría decirse que en la vida de un niño de quince años, los motivos que desencadenan ciertos hechos. Las preguntas que no nos hacemos son, a veces, la parte más importante de todo.



En' Canadá' el narrador, un profesor llamado Dell Parsons, cuenta lo que le ocurrió cuando tenía quince años. Como decía en 'Boyhood' las cosas que le pasan a un niño son las consecuencias de las acciones de sus padres. En este caso estas "acciones" son aquellas que rodean y que provocan el atraco de un banco.

Lo padres de Dell no son Bonnie and Clyde precisamente. Su madre es hija de inmigrantes polacos que soñaba con una vida mejor, menos mediocre que la que su marido le ofrece y obliga, éste es militar y sus continuos traslados provocan que muchos planes, sobre todo aquellos que requieren cierta estabilidad, nunca sean posibles. La búsqueda de éxito, económico, por la vía rápida no funciona, nunca lo hace si de la clase media hablamos. Esto provoca ese punto de desesperación que hace que una persona cometa una tontería. A la par, o puede que peor, que esta desesperación está la locura de quien apoya e incluso colabora en la materialización de esa tontería. El atraco de un banco en un pequeño pueblo de Dakota del Norte (No es Fargo).


«Pero la carretera negra era como mi vida, una vida que se iba alejando de mí a una velocidad tremenda, y no había nadie que pudiera detenerla»

Es un ejemplo de las sencillas frases que podemos encontrar en 'Canadá'. Ford utiliza un estilo clásico, muy americano si puede llamarse así. Frases sencillas y efectivas. Verídicas y cargadas de sentimientos procesados después de muchos años. Que la historia, los recuerdos, sea escrita desde el punto de vista de un sexagenario hace que todas los pensamientos de Dell sean inteligentes, muy meditados, sin perder la efectividad emocional. Éste aspecto es importante, esta historia contada sin el sentimiento de un chaval que se encuentra solo en mundo no es nada y tampoco sería nada si éstos no son puestos de forma ordenada y coherente sobre papel.

Hay ciertas obras que, no sé bien por qué pero de alguna forma lo intuyo, gustan más a personas que aspiran a ser escritores, no en un sentido profesional sino en uno de supervivencia (necesidad de "saber que había sido la vida cuando la estaba viviendo"). 'Canadá' la siento como una de ellas al igual que lo sentía con otras obras de Bolaño, Kerouac o el propio Hemingway. Como si esas novelas contuvieran las claves para convertir a una experiencia en una historia.

'Canadá' se convierte en el descubrimiento del año, debería poner esta opinión en cuarentena porque habrá que esperar a que se me pase la cogorza literaria que tengo desde que terminé el libro. Una buena historia muy bien contada. Puede que el verdadero descubrimiento sea el de Ford, tras esta gran experiencia es inevitable indagar en su obra y seguir leyendo/viviendo.



viernes, octubre 17, 2014

Cosas sorprendentes que he aprendido hoy (II): Los buzones de correos siguen existiendo.

Estoy seguro de que a más de uno le habrá ocurrido lo que a mí durante esta semana. Resulta que debía enviar por correo un documento a una institución. Conseguir el documento fue lo más sencillo, de hecho alguien se encargo de hacerlo por mí, sin embargo planear y llevar a cabo el proceso de enviar una carta por correo convencional me dejó cierta sensación de inutilidad.

Los viejos tienen razón, no estamos volviendo estúpidos con tanta tecnología, aunque también es posible que sea simple proceso evolutivo, aprendemos a hacer ciertas cosas y nos olvidamos de otras, como si la cabeza fuera una cola FIFO (First Input, First Output). El proceso nuevo machaca al antiguo.

El caso es que sabía lo del sobre y sabía lo de ponerle sello. Sé donde hay que poner la dirección de envío y donde el remite. Una vez cerrado el sobre, puesto el sello y ese documento dentro... ¿Dónde están los buzones de correos? Es más ¿Siguen existiendo?.

Mi cabeza, FIFO, pensó que si aún se venden sellos y sobres tienen que existir los buzones, aunque sean simbólicos e incrustados en oficinas de correos.  Intenté encontrarlos en algún tipo de mapa en internet que indicara su localización pero imposible. No existe esa información, sólo existe la preocupación, en foros, de esa falta de información.

El único recurso que queda es el de hacer de explorador y salir a la calle mirando bien en todas las esquinas. Suele ocurrir que recorres dos o tres manzanas y ahí está, en esa calle por la que pasas a diario. Un cilindro amarillo en el que no habías reparado hasta que lo has necesitado.  ¿Ignoramos de la misma manera todo lo que no necesitamos? De ser cierto creo que nos estamos perdiendo muchas cosas que quizás no serían útiles.

Mi aportación es la siguiente: He descubierto tres buzones:

El primero de ellos está situado en la esquina en la que se cruzan las calle Gaztambide con la calle Fernández de los Ríos.

El segundo en  la calle Alcalá esquina con calle Alegría de Oria y el tercero, éste es azul, está algo más abajo, dirección centro, frente al centro comercial Alcalá Norte.



Iré añadiendo, bajo la etiqueta buzones, la ubicación de aquellos en los que repare. Me comprometo a hacerlo hasta que la sensación de necesidad desaparezca y vuelvan a hacerse transparentes.




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