martes, junio 30, 2015

Desaparecer

La idea de desaparecer del mapa es tentadora, y aclaro que cuando digo "desaparecer" no hablo de suicidios ni de nada que implique morirse. Hablo de esfumarse; de marcharse sin decir nada o de quedarte en ese otro lado del mundo, al que casi nadie ha llegado, en el que no hay protocolos de despedidas que lo dramatizan todo. Sólo ausencia física en la que siempre queda algo de ti. Ya sabes, una silla vacía o una foto en la que aparecen todos tus amigos menos tú. Puedes estar a miles de kilómetros o quizás detrás de la cámara pero alguien al que le importas se preguntará dónde estás.

No te atrevas a desaparecer sin imaginar antes a un detective que te busca, que sigue tu rastro porque alguien quiere encontrarte y se ha molestado en contratarle. Éste, primero, visitará los lugares que sueles frecuentar; tu puesto de trabajo, tu apartamento o la casa de tus padres. No habrá indicios de tu presencia y el detective intentará ponerse en tu lugar imitando tus costumbres. Trayectos en metro que podrías hacer con los ojos cerrados o los distintos caminos que sueles hacer para llegar al centro andando.

Es un verdadero detective y pone atención en todo. Intentará entender por qué sientes que estás de más o al menos encontrar el punto geográfico o el momento en el que darás ese paso atrás. Sin apenas haberte visto, el detective piensa en lo fácil que habría sido saber todo esto si él te hubiera conocido, acostumbrado a los gestos que hace una persona cuando miente o cuando no ve cumplidas sus expectativas. Sabe que a uno se le pone cara de saber más de lo que quiere o simplemente se calla, evita cualquier sensación de pertenencia y espera la ocasión para huir.

Recuerda que el detective puede transportarse en distancia, no en el tiempo. Si pudiera, te seguiría y sería tan sigiloso que ni te enterarías. No alteraría tu realidad, la ahora presente o la entonces pasada. No te haría más feliz o más estúpido. No impediría tu huida porque sabe el mundo es mucho más pequeño de lo que piensas. Además, tu ausencia te delatará.



jueves, junio 25, 2015

Tramazolina

Recuerdo que cuando era niño un orificio nasal se me taponaba justo en el momento en el que me iba a acostar. Siempre era uno, casi nunca los dos, aunque no siempre era el mismo. No sabría decir por qué mi nariz funcionaba de ese modo, "vasoconstricciones" comunicantes quizás, pero no encuentro lógica porque, aunque no haya tomado datos, era bastante aleatorio.

Cuando mis padres detectaron el problema me hicieron las pruebas que suelen hacerse para diagnosticar alguna posible alergia sin que éstas arrojaran ningún resultado concluyente, más allá de poner a prueba mi fobia a la agujas. En pleno proceso, consistía en una especie de tortura hecha a base de pequeñas punciones en mi brazo, caí desmayado. Cuando recuperé la consciencia estaba tumbado sobre una especie de silla de dentista reclinable y rodeado de mujeres embarazadas.

Frente a mí, y con su cara muy próxima a la mía, estaba el médico que me había practicado aquella tortura. No paraba de decirme, como un papagayo, "Coge aire por la nariz y sopla fuerte. Coge aire por la nariz y sopla muy fuerte". No empecé a hacerlo hasta que no me dí cuenta de que aquello iba en serio, aunque el doctor me hablara como si yo fuera idiota. Empecé a hacer de forma tímida esa especie de respiración multiplicada por mil que el doctor me pedía. No sé si para animarme, o porque le faltaba también oxígeno, el médico comenzó a respirar fuerte, como esos toros enfadados que salían en los dibujos animados. A éste le siguieron mis padres y a éstos le siguieron las mujeres embarazadas. El último en apuntarse a aquella especie de fiesta de la respiración fue un tipo vestido con un mono que estaba arreglando algo que no recuerdo porque bastante tenía con acordarme de respirar fuerte.

Después de todo aquello el médico nos hizo saber que las pruebas no eran concluyentes y que no apreciaba ningún problema, más allá de los evidentes. Mi madre, entonces, le contó que mi abuela, su madre, le había dicho que lo que me pasaba era que tenía los orificios nasales muy pequeños. El médico, mientras me cogía del mentón y me miraba la nariz, dijo que podía ser, que no era una idea "muy descabellada". Desde ese momento surgió un acuerdo tácito entre todos los presentes para no tener que repetir más escenas con agujas, desmayos, mujeres embarazadas y tipos de mantenimiento; todos mis problemas respiratorios, y todos los derivados de éstos, son la consecuencia de tener los agujeros de la nariz muy pequeños.

martes, junio 23, 2015

'Así empieza lo malo' de Javier Marías

Tras más de tres años sin leer casi nada de Javier Marías, sólo algunos relatos de una recopilación suya, he terminado su última novela publicada; 'Así empieza lo malo'. En ella el narrador es un joven apellidado De Vere que es ayudante de un director de películas de serie B, estilo Jess Franco. Éste le encarga a su joven colaborador la tarea de averiguar el oscuro secreto que un amigo suyo guarda.



Ese secreto, cuya naturaleza nos es levemente descrita al comienzo de la novela, se mezcla con otro que el propio director guarda que justificaría los malos modos con el que éste trata a su mujer. El joven De vere convive con ellos y terminará siendo parte de cada una de las tramas, secretos y mentiras.

'Así empieza lo malo' es una novela 100% Javier Marías, con todo lo bueno y malo, por definir de alguna forma lo menos bueno, que eso conlleva. Lugares comunes muy evidentes para aquellos que hemos devorado anteriores libros del escritor madrileño: continuas referencias a Shakespeare, otras tantas cinéfilas, la presencia de un viejo conocido (Peter Wheleer) y el uso de un contexto "madrileño burgués", digamos. Ambientado en los años 80, Marías ajusta cuentas, de forma muy superficial y sin mojarse del todo, con aquellos que usaron tantas chaquetas como regímenes políticos hubo en España.

El tono reflexivo, la estructura, descripción de ciertos detalles o momentos son los típicos que ha utilizado Marías en todas sus novelas. No quiero que esto suene a crítica, aunque quizás podría arriesgar más en ciertos aspectos, porque el madrileño se ha convertido un maestro en el uso de frases que son dichas al comienzo de la novela como hilo conductor de las tramas que afectan a cada personaje. Una especie de flash back, o quizás flash foward, literario para explicar por qué se dijo tal cosa o tal insulto conforme se van revelando los diferentes secretos que el joven De Vere descubre o imagina.

Sin duda estamos ante una buena obra que podría formar parte de una antología de "literatura morosa", que decía Enric González cuando hablaba sobre Richard Ford. Uno empieza este tipo de lecturas con cierta pereza pero termina devorando cada una de las palabras que hay en ella sin tener la sensación de que sobre nada, aunque realmente sobre. Me doy cuenta de que esta forma de hablar; "Uno empieza..." o "A veces uno cree", sobre uno mismo, valga la redundancia, usando ese toque impersonal que da el hacer de una acción particular una general, no sé si me explico, es muy típica en Javier Marías. Creo que es parecido a algo similar que decía Vila-Matas acerca del plural mayestático, que restaba culpa o gravedad a lo que uno hacía.

Este tipo de cosas, después de haber leído gran parte de la obra de Marías, lo catalogo como algo bueno al sentirme cómodo en este tipo de lugares que ya me resultan muy familares. Sin embargo, sigo creyendo que se podría ir mucho más allá. La fórmula de Marías y su tono reflexivo sigue siendo algo fuera de lo común pero puede que haya dejado de ser esa literatura "del futuro" de la que, hace mucho tiempo, esuché hablar a Bolaño, que ponía de ejemplo a Javier Marías.

Es muy típico en mí el escribir de forma parecida a las lecturas que tengo recientes y releyendo cosas que escribí acerca de Marías descubro muchas cosas de ese estilo. Un error, sin dudad, pero uno no controla ciertas cosas, ¿verdad?. 


viernes, junio 19, 2015

"Our democracy has been hacked"

Unas horas después de que Manuela Carmena hubiera sido proclamada alcaldesa de Madrid se empezó a cuestionar a varios de los concejales que formaban parte de la candidatura de AhoraMadrid. El primero de ellos fue Guillermo Zapata, señalado por haber escrito unos tweets en los que hacía chistes sobre el holocausto o sobre Irene Villa. Éstos no tienen ni puta gracia pero creo que no deberían ofender a alguien medianamente inteligente si se pone ese chiste en su contexto. Ya sea como parte de una acción para defender la libertad de expresión, realizada hace cuatro años por el despido de Vigalondo por su chiste "negacionista", o como "gracia", poco graciosa, ya habitual en la propia plataforma.

La policía de lo correcto no tardó en salir en defensa de judíos, de víctimas del terrorismo y de aquellas personas que no saben qué es una broma, por muy mala que sea, y qué no lo es. Políticos del Partido Popular, del Partido Socialista y de Ciudadanos, muleta de ambos, no tardaron en pedir la dimisión del concejal de Cultura y Deporte. También lo hicieron periodistas muy respetados y que dicen haber luchado a favor de la libertad de expresión. Igual lucharon más de lo que querían o quizás no sabían por lo que luchaban. ¿#jesuischaliehedbo?  ¿Estás seguro?.

Debe ser que el tono de broma descoloca cuando uno se aleja de la actualidad cultural o que simplemente se busca este tipo de pasado oscuro en unas personas recién llegadas al sistema que poco tienen de corruptos. Gente que no ha pertenecido a ningún gobierno que aportó consejeros a Caja Madrid, que congeló pensiones o redujo el gasto en todos los aspectos sociales. Creo que, si es necesario, se buscarán borracheras juveniles o fotos comprometidas para que la prensa conservadora se encargue de darle una relevancia similar a los casos de corrupción que acechan a PP y PSOE en Madrid, Valencia o Andalucía.

Parecido ocurre con el concejal de Participación ciudadana y Transparencia, Pablo Soto, que, también vía tweet, amenazó de muerte a Gallardón o utilizó frases que daban a entender que una lucha armada era el más demócrata de los caminos. Soto no es un militar y tampoco se le conoce un pasado violento, más allá de defenderse de discográficas en los tribunales. No es difícil creer que esos tweets son tan erróneos como inofensivos y dichos desde una posición política que denotan cierta indefensión. Como bien dijo ayer Zapata, esas amenazas son un grito, erróneo, contra el poder y no son expresiones que puedan ofender a un determinado colectivo.

La dimisión de Soto no llegó, o no ha llegado aún, y la policía de lo correcto sigue con el asedio. Así, se publicaba ayer que el concejal madrileño había cobrado 74000 euros en una empresa que tenía pérdidas. ¿Eso es noticiable? o ¿Eso es comparable con otros casos ocurridos con otros cargos públicos? No hay que escarbar mucho sabiendo que Ana Botella cobraba más que Soto por... no sé bien a qué se dedicaba la ex primera dama como alcaldesa. O el caso de Rita Barberá que, aparte de cobrar más que el presidente del gobierno, gastó cantidades inmensas en viajes, hoteles y comidas.

Una "Rita" que sí que ha sido puesta en tela de juicio es Rita Maestre. Hace cuatro años, 2011 fue un año clave, "asaltó" la capilla de la Universidad Complutense para defender el laicismo en las instituciones educativas y, de paso, el feminismo. Supongo que gritaría y parece que también se quedó en sujetador o directamente enseñó sus pechos. La imputación, la fiscalía pide un año de cárcel, se hizo pública el año pasado pero es ahora cuando se le da importancia mediática. Al margen de voceros habituales, han surgido declaraciones de políticos que piden la dimisión de Maestre por el mero hecho de estar "imputada". Es el caso de Antonio Miguel Carmona que solicita, a diestro y siniestro, dimisiones de los miembros del nuevo gobierno madrileño, aupado con su apoyo.

Toda esta campaña orquestada se ha desarrollado en apenas tres días. Supongo que partidos políticos y prensa conservadora han encontrado en estos errores pasados una oportunidad para comenzar un acoso y derribo cuya intención es la de no dejar hacer o la de provocar que lo establecido como "políticamente correcto" termine haciendo que el PSOE retire el apoyo a Manuela Carmena. Todo visto con muy buenos ojos, no descarto que en parte esté financiado, desde la masa del IBEX 35 y desde el gobierno, que responde en cada debate con los socialistas, sin venir a cuento y a la mínima que pueden, con un "Pedro Sánchez se ha radicalizado por pactar con la extrema izquierda" o cosas de ese estilo.

No comparar esos errores, hechos por personas que no ocupaban cargos públicos cuando los cometieron, con otras declaraciones que tenían poco contexto de broma cuando se hicieron (contra mujeres que abortan, represaliados del franquismo, jóvenes de izquierda...), y no pedir las mismas acciones, deja patentes las intenciones de la prensa y de la vieja política. Está claro que al poder se le ha ido de las manos aquello que se fraguó en aquel glorioso 15M. Nadie esperaba su transformación en organizaciones o confluencias de fuerzas que pudieran captar el apoyo de tanta gente. Es como si la realidad hubiera invadido el falso imperio en el que vivíamos y en el que mandaban siempre los mismos (mismo perro con distinto collar), con sus leyes y sus líneas rojas para nunca jamás abandonar el espacio que queda entre el "como Dios manda" y "los cambios tranquilos".

Se trata de un apoyo masivo de algo desconocido, que seguramente acabe cayendo en ese falso imperio de lo "muy conocido", ocurrido el pasado 24M en las principales ciudades de nuestro país. Creo que, yo al menos así lo siento, todos los que votamos a esas candidaturas ciudadanas estamos siendo insultados en mucha mayor medida de lo que un chiste puede hacerlo, por mucha cara de broma que tenga el que hace la declaración de turno. Hemos pasado de ser insultados intelectualmente, especialmente durante esta legislatura, a ser declarados radicales o gente que directamente ha optado por discursos populistas.

Supongo que lo ocurrido esta semana se repetirá en las próximas. Lejos de responder a con radicalidad, puede que sea también lo que se busca, creo que hay que bajarse de la hipervelocidad con lo que todo transcurre en nuestro país. No pedir a la mínima la dimisión de nadie sin saber por qué ocurrió aquello y sin preguntarse qué peso político tiene esa acción en la actual política municipal o en la nacional, según sea el caso. Esto debe salir de uno porque ni periódicos ni políticos van a ayudarte a hacerlo. Hablo de este tipo de errores cometidos por gente alejada del poder cuando los hicieron o alejados de cualquier lucro. Sólo gente comprometida que quizás no supo materializar de forma correcta su indignación frente a la correcta política agradecida.



martes, junio 09, 2015

Como Sarah Linden (IV)

Accidentalmente he leído un texto que escribí hace nueve años. Era algo vergonzoso y ñoño que nunca tenía que haber escrito. Algo que tenía que haberme callado porque, aunque no lo leyera nadie, hacía real una de las cosas de las que, en cierto sentido, más me avergüenzo.

El caso es que no lo rompí, borré o quemé porque, pese a lo ingenuo que sueno tantos años después, aquello no deja de ser algo que, a su manera, me describe mejor que todo lo escrito en este blog o en cualquiera de mis relatos. Todo ese conjunto de textos tiene su parte verídica pero también hay mucha parte inventada o deformada. También puede que mal descrita o sin saberme explicar bien.

Ese pensamiento de superioridad con respecto a aquel otro yo postadolescente mezclado con la ñoñería con la que uno encara todo en ciertos extraños, e inmaduros, momentos retrata al tipo de pseudo-escritor que soy o somos, porque creo que somos muchos los que compartimos "género". Empezamos escribiendo cosas vergonzosas y hemos terminado siendo unos cínicos sin mucho talento. A mitad de camino es probable que escribiéramos algo que pudo valer la pena pero que ya no nos sirve porque nos creemos mejores de lo que fuimos, o de lo que actualmente somos, y resulta imposible valorarlo de forma objetiva.

Lo de hablar en plural ayuda a admitir ciertas cosas pero realmente me veo formando parte de una masa de escritores, la mayoría bloggers como yo, que tienen ciertos destellos ocasionales que terminan siendo apagados o acaban siendo explotados hasta la saciedad. Eso de hacer del no decir nada un arte o un motivo para seguir alimentando a un blog es crearse una vida paralela, y ficticia, bastante inutil a todos los niveles.

Admito que  esos destellos pueden resultar muy interesantes y que los alter ego que nos hemos creado también son atractivos y son algo extraordinario, en el sentido de salirse unos pasos de lo ordinario. Hacerse llamar Holden Caulfield o evocar algún pseudónimo de Bukowski, por poner un par de ejemplos, no debería ser suficiente. Una vocación o, simplemente, un trabajo no puede tener como base ese tipo de cosas tan endebles.

Esto no es algo que escriba en un ataque de locura sino que es algo que vengo pensando desde hace unos meses. En el fondo también es un reproche personal por no dedicarle el tiempo que quiero a escribir o a leer por estar tan acojonado por salirme de un sistema que quiere echarme a mí, y a todos los Holden Caulfields de la vida, a patadas.

Buscando algo en el blog acerca de la "lucidez" he descubierto que recurro mucho a esa palabra. Supongo que hacerlo una vez más será parte de ese no contar nada. Sí que, al menos, me he topado con una frase que me podría servir como mantra cuando quiera encontrarme en cierto estado de... ¿neutralidad?. Ya les sirvió a otros maestros del cinismo, entre los que estaba la Berenice del 'En el valle de los Avasallados', "La vida está dentro de mi cabeza y mi cabeza está dentro de mi vida. Me siento continente y contenida. Soy la vasalla del avasallado”

Si ahora vuelvo a leer el lejano texto no lo veo a tanta distancia como hace un rato y puede que eso sea un comienzo. Éste igual pasa por ser algo más breve y directo, por mucho que eso me avergüence en unos años.



miércoles, junio 03, 2015

'Un Hombre Enamorado' (Mi Lucha 2) de Karl Ove Knausgård

Tenía muchas ganas de leer este nuevo tomo de 'Mi Lucha' de Karl Ove Knausgård tras haber leído el primero de ellos, 'La Muerte del Padre'. Creo que mis expectativas pueden darse por satisfechas aunque probablemente han encontrado algo diferente a lo que esperaban.

'Un Hombre Enamorado' comienza con un Karl Ove casado con Linda y con tres hijos a su cuidado. Mucho ha pasado desde aquel otro hombre, entonces marido de una tal Tonje, que se desmoronaba a la mínima tras haber muerto su odioso padre. El escritor da un paso atrás para contarnos su huida a Estocolmo donde se reencuentra con Linda y con un antiguo amigo, también noruego, llamado Geir.

En la capital sueca le pasan cosas interesantes, o quizás no lo sean tanto pero el escritor capta mi atención. Me identifico con él, sin saber por qué. No tengo hijos, no tengo pareja ni me encuentro en un territorio extraño, creo. Karl Ove escribe sobre ángeles y sobre temas religiosos, sin serlo, con relativo éxito tras de sí en el género en el que más a gusto se encuentra, el ensayo.

Knausgård no encuentra sentido en el hecho de escribir ficción y, muy avanzado este segundo tomo, comienza a escribir acerca de la muerte de su padre. Esto nos devuelve a ese primer tomo y a esa forma de escribir en la que uno no se calla nada. Knausgård empieza a concebir la idea de escribir sobre su propia vida sin claramente marcarse ese objetivo.



En este punto, encuentro cierta magia en lo que se supone que es una buena lectura más. Esa cuarta pared de la que tanto se habla en materia cinéfila se derrumba cuando uno descubre cierta correspondencia en lo que se lee sin que necesariamente me ocurra nada de lo que se cuenta. Es la magia que desprende la comunicación cuando es completa donde se supone que no puede serla porque emisor y receptor están a años luz de poder conocerse o simplemente encontrarse.

Hablar de 'comunicación completa' al leer una novela realmente no es decir nada porque un autor no sabe cuándo es leído o si esa lectura transmite aquello que se quería contar. Una comunicación común carece de sentido aquí, en cualquier lectura o directamente en este blog, porque el autor ha muerto, que diría Roland Barthes, y la literatura, o comunicación, se desarrolla por entero en el lector, en base a sus experiencias, sensibilidad, cultura, etc.

Lo que quiero decir, a ver si soy capaz, es que con Knausgård uno tiene la sensación de estar leyendo lo que éste ha querido contar, sin más. Ya digo que esto tiene su magia, bastante cruda, aunque por el camino se pierda una historia más interesante y otros recursos literarios. Como siempre recalco, teniendo un estilo propio se puede escribir sobre cualquier cosa.

En ese debate sobre escribir ficción o realidad creo que andamos todos los que intentamos hacerlo. Como le pasa a Knausgård, uno divaga mucho cuando se pone a imaginar otra realidad. Salvo en relatos cortos, diría que el setenta por ciento de lo que uno inventa cuando escribe termina no siendo nada o siendo otra cosa, dentro de otro todo que no existía cuando fue esa parte fue escrita. Por no hablar de la autenticidad que un autor debe transmitir y aquello de la omisión de la que hablaba Hemingway; "Si un escritor omite algo porque no lo conoce, entonces se abre un boquete en el relato".

'Un Hombre Enamorado' es una lectura muy recomendable, imprescindible si en su día leyeron 'La Muerte del Padre' por la coherencia que ambas guardan sin que por ello esta segunda me haya parecido diferente, más interesante en un sentido literario al aumentar su lado de "metanovela". De nuevo, se trata de una novela que van a disfrutar más aquellos que son escritores o aspirantes a serlo y "que prefieren una historia bien contada antes que una más interesante", como dije en la crónica del primer libro.

Como curiosidades, leí este 17 de Mayo una parte de la historia que se desarrollaba en otro 17 de Mayo. Es una tontería pero aporta pruebas en aquello de que una lectura llega cuando debe hacerlo. Tras leer otra parte en la que se citaba a la película 'Tiempos Modernos' de Chaplin, abandoné la lectura de 'Mi Lucha' para ver, de una vez por todas, ese film que tenía pendiente y disponible, ya que compré hace años una colección con todas la filmografía del cineasta. Aparece en el libro el autor de la fotografía de la portada de Rain Dogs, Anders Petersen. Buscando el nombre del fotógrafo he descubierto que el hombre que aparece en la portada no es Tom Waits sino un tipo llamado Rose.


jueves, mayo 28, 2015

'The Comeback'

Recuerdo que en el verano de 2003 en lugar de ver capítulos de 'Dawson crece' observaba estupefacto las sesiones de la comisión que investigaba todo el asunto referente al Tamayazo. Aquello parecía una especie de serie de abogados con una estética bastante crute y repleto de personajes siniestros.

Para hacernos una idea, la comisión estaba presidida por Francisco Granados, personaje que actualmente pasa sus días en una cárcel que él mismo inauguró y que fue uno de los talentos que Esperanza Aguirre reclutó para ocupar un sillón situado a la derecha del trono de hierro que hasta 2012 ocupó nuestra particular dama de hierro, valga la redundancia.

También recuerdo ver a un señor muy gordo, que vestía enormes trajes, llamado Antonio Beteta que hacía de "abogado" del partido popular. Su señoría basaba su estrategia en echar la culpa a la inestabilidad política del PSM, un plan B de libro (muy utilizado en la serie 'El Abogado') en el que la defensa de una causa pasa por echar la culpa a un tercero, que no tenía por qué ser culpable. Algo de verdad parecía haber en una organización conformista y engordada a base de chanchullos locales. También quedó clara su división por los enfrentamientos de la cúpula con el clan socialista llamado "Renovadores por la base", cuyos votos habían hecho Secretario General a José Luis Rodríguez Zapatero en el reciente congreso extraordinario, en todos los sentidos, del PSOE.

El "fiscal" era un tipo llamado Modesto Nolla que, con una voz algo desagradable que a veces uno pone a propósito para subrayar su indignación, a duras penas trataba de probar que dos de sus compañeros de la bancada socialista habían sido comprados por personas que pertenecían al entorno del Partipo Popular de Madrid. Habría que tirar de imaginación para poder definir quién es entorno y cuánto es comprar en toda esta trama porque, con la entonces Caja Madrid de por medio, los límites están difusos. IU, PP y PSOE se repartían puestos en la entonces caja de ahorros de la Comunidad de Madrid.

No se pudo demostrar aquel soborno y sólo quedó una enorme sensación de conformidad global después de que se asegurará aquel Status Quo madrileño. Sólo el pobre Rafael Simancas, candidato socialista, parecía afectado.  Se le podía ver en su escaño con la mirada perdida y con su recién estrenado pelo cano, se le puso blanco de la noche a la mañana como al padre de Laura Palmer en 'Twin Peaks', repitiéndose mentalmente, una y otra vez, "Me lo merezco, me lo merezco" como gritaba Michel en Italia '90. El PSM quedó retratado como lo que quizás era saliendo indemne el ya corrompido, quizás sea más preciso decir "nauseabundo", Partido Popular.


Doce años más tarde no descarto presenciar la segunda temporada de esa 'House of Cards' madrileña, que bien podría llamarse aquí "Gallinejas y Entresijos", con los mismos personajes pero distinto contexto. Una lucha por el ayuntamiento con una Esperanza Aguirre menos "pobre de pedir", tras su breve paso por la empresa privada, aunque, políticamente hablando, se haya convertido en una mendiga que no deja de suplicar apoyo para su cruzada antidemocrática preventiva contra la antidemocracia, por si a Manuela Carmena se le ocurre llevar a cabo su secreto programa soviético que sólo la condesa de Bornos conoce.

Algo parecido a la genial 'The Comeback', protagonizada por Lisa Kudrow, cuya segunda temporada llegó diez años después de haberse emitido la primera. Una Espe que ha pasado de ser "pobre de pedir" a "loca de atar", haciendo un brainstorming público de pactos entre cuyas ocurrencias repite sin parar el "Yo, aquí" con el que se suele revindicar Cristiano Ronaldo cuando celebra sus goles. Granados en la cárcel, el gordo Beteta menos gordo pero usando los mismos trajes en su secretaría de estado, Simancas de regreso al poder del PSM, con el pelo menos blanco y consumando su venganza (se la merece, se la merece).

Y creo que en toda esta cloaca se ha convertido el Madrid político en el que una señora es capaz de pensar que ella es la que decide qué es democrático y qué no dentro de su imperio ficticio. Le apoya el que calla; su presidente de partido, que no debe haberse enterado porque estará leyendo el 'Marca', y constructores del nivel de Villar Mir, supongo que verá peligrar los presuntos pelotazos urbanísticos que conseguía a base de hacer presuntas donaciones a la caja B del PP (todo presunto).

Hay muchos 'Madrides' y gran parte del 'Madrid ciudadano' eligió una opción el pasado domingo. Ésta podría gobernar la ciudad con el apoyo del PSOE y, si a Esperanza Aguirre no le importa, podría empezar un nuevo modelo de gestión más social, sostenible y democrático (Porque a la pregunta lanzada al aire por Aguirre; "¿Cuándo dejó de haber democracia en Madrid?", se le podría contestar; "La noche del 25 de Mayo de 2003, cuando tu partido inició las gestiones para sobornar a dos diputados socialistas").

Habrá que ver si realmente se recupera esa democracia o se hace algo de justicia social. Habrá un nuevo regreso, otro The Comeback, Lo contaremos en el futuro reafirmándonos o culpando a la juventud o simplemente negándolo.  En cualquier caso podría comenzar con un "Sucedió un 24 de Mayo. Ese día Bob Dylan cumplia 74 años..".





sábado, mayo 23, 2015

#JornadaDeReflexion

En esta última temporada de 'The Good Wife' había un capítulo dedicado a una jornada electoral. En éste, uno de los personajes principales daba por segura la victoria de su candidata favorita ante varios medios de comunicación. Los responsables de campaña de ésta se llevaban las manos a la cabeza porque esa llamada al optimismo podía desmovilizar a sus potenciales votantes.

Estoy viendo algo parecido en Madrid sin tener ni mucho menos por seguro que Manuela Carmena vaya a tener más votos que la condesa de Bornos. Bien es cierto que si hablamos de sensaciones tengo unas muy parecidas a las que tuve la primera vez, allá por Marzo de 2004, cuando las encuestas daban por segura una victoria del Partido Popular encabezado por Mariano Rajoy. La burda mentira del entonces gobierno de Aznar, materializadas por Acebes, hacían que fuera inconcebible un apoyo masivo a esta organización. El entonces ministro de interior había llamado "miserables" a aquellos que se oponían a la mentira oficial que el gobierno trasladaba a medios y embajadas.

Entonces, el apoyo a los populares no descendió sino que la participación total aumentó casi 7 puntos con respecto a las anteriores celebradas en el año 2000 (un 75.66% frente a un 68,71%). Siendo la diferencia de apenas 5 puntos entre socialistas y populares.

Esto siempre ha ocurrido y no descubro nada si digo que la base electoral del Partido Popular es mucho más fiel que la socialista, por ahora sólo podíamos hablar de dos partidos (Sin olvidar nunca a IU). Este electorado socialista siempre ha sido más exigente y no ha dudado en dejarlo en la estacada cuando se lo ha merecido, desde que renunciaron al socialismo en aquel otro Mayo de 2010 por ejemplo. Es injusto no decir que si hay algo seguro en estas elecciones es que esta base popular se va a dejar de "mamandurrias" y va a pasar a apoyar a C's y eso es algo bueno aunque este favor sea devuelto por esa formación en forma de apoyo o de abstención.


Pese a esta fragmentación, el Partido Popular aún seguía por delante en las encuestas del pasado domingo, publicadas por 'El País', aventajando en apenas 2 puntos a AhoraMadrid. La agrupación ciudadana encabezada por Manuela Carmena había recortado 10 puntos en apenas una semana. No disponemos de más datos, está prohibido publicar encuestas cinco días antes de la jornada electoral, pero todo hace pensar que ese margen, de ser cierto, se ha reducido e incluso la ex-jueza estaría hasta 4 puntos por delante según trackings internos de varios partidos.

Artículos como el que acabo de vincular podrían provocar cierta sensación de trabajo ya realizado cuando no es así porque queda lo más importante; votar. La campaña llevada a cabo por mucha gente y a muchos niveles, no todo ha sido una explosión cultural sino que se ha trabajado mucho el boca a boca,  va a pasar la historia independientemente del resultado, me atrevería a decir.

El éxito, condición no necesaria para hacer historia, pasa por un aumento de la participación. Creo que si ésta no sobrepasa el 70%, una victoria de AhoraMadrid o una suma de las fuerzas de izquierda que sobrepase a PP y C's es totalmente inviable. Más allá de candidatos o de variados contextos, la formula que siempre ha funcionado como teoría es: A menor participación mayor victoria del Partido Popular.

La conclusión es que hay que votar y fomentar que la gente vote. Huir de triunfalismos y dejar de dar por hecho algo que puede suceder pero que no será nada fácil. Ver que estamos ante una opción única que no podemos dejar pasar y que no nos puede resultar indiferente.



Por muchos datos que añada y por mucho que intente hacerme explicar, soy consciente de que a ojos de muchos todo esto suena a utópico y se podría decir que mis ideas rozan lo infantil. "La patología de la izquierda es el infantilismo, la de la derecha, ser reaccionario" dijo Pepe Mújica. No puedo no reconocerme en esa frase, sonriendo y sintiendo cierto orgullo, y acordarme de otros que pasaron de soñadores a locos sin ninguna otra patología de por medio; "Porque sueño no lo estoy".


Viendo los hechos en sí y las posiciones actuales, está claro que algo no debo estar captando que estas personas pragmáticas sí.  Puede que sea el resultado de aquel 15M y todo sea una etapa, o patología, pasajera y previa a la "institucionalización" o  a la locura a la que todo adulto termina llegando.

Desde hace unas semana la posibilidad de que una iniciativa ciudadana, encabezada por una mujer que tiene todas mis simpatías, venza a una señora a la que desprecio profundamente, políticamente hablando, ha sido un bonito sueño pero debe ser algo más que eso.





jueves, mayo 21, 2015

#MadridconManuela

A veces es mejor no posicionarse y dejar que las cosas ocurran mientras la ficción sigue su curso. Otras, es inevitable hacerlo por pura salud para no acabar explotando, de mala manera, perdiendo toda razón que puedas tener o no. Yo me encuentro en esta situación sin saber bien como materializar mi opinión sin parecer poco objetivo o radical, filoetarra diría alguna.

Esa última muletilla me ha delatado pero es que resulta imposible no hacer contra-compaña de alguien como Esperanza Aguirre que va por ahí usando la palabra "libertad" como telonera de otras expresiones como "imperio de la ley" o "porque soy española". Sin embargo no creo que deba meterme con ella y quizás sólo pueda discrepar en el significado de la palabra "libertad" y en sus poco acertadas maneras.

Para ella, la libertad es prometer bajar impuestos, tumbar la ley del aborto, ampliar horarios comerciales. También, como dijo Manuela Carmena, para Aguirre, libertad es echar a los mendigos del centro de Madrid para llevarlos a algún centro periférico que sólo abra de noche o que en lugar de camas tenga sillones.


Tampoco puedo meterme con el hecho de que la candidata del partido popular utilice argumentos electorales ridículos y quizás sólo pueda decir que me daría vergüenza tirar de ellos en cualquier tipo de ocasión en la que quiera ganarme favores de la persona a la que me dirijo. Como también dijo Manuela Carmena cuando Aguirre la acusó de ser poco menos que una filoetarra, esos argumentos son "simplezas y cosas que no son serias". Es tomar por tonto al que escucha porque se lo está diciendo a una juez que ha hecho cumplir la ley, cuyo imperio Aguirre no se cansa de invocar, y con ello ha defendido la libertad, según yo al menos la entiendo, que ella tanto promete.



Quizás sólo sea otro malentendido semántico o desconocimiento de la existencia de algo en mitad del blanco y negro. Puede que sea la manía que tiene Aguirre de etiquetar a todo el que se le pone en frente. Comunista, bolivariano, socialista, terrorista... No me meto con esto, porque a veces todos caemos en este tipo de simplezas, pero sí que me disgusta el tono con el que lo dice. Superioridad moral para llamar proetarra a la jueza Carmena, que fue amenazada por ETA, sin pensar en lo rancio que es utilizar ese argumento y sin pensar que muchas víctimas del terrorismo no podrían ver con buenos ojos el hecho de ser lanzadas de forma tan superficial y vacía (donde quizás debería utilizar las expresiones "lamentable y vomitiva; desesperada") en mitad de un debate electoral.

Puede que sólo sea su tono castizo y madrileño pero a mí me suena a incomprensible superioridad moral, que tanto se le achaca también a Manuela Carmena desde filas populares por no haber querido darle la mano tras el debate. ¿Puede Esperanza Aguirre permitirse ese tono de superioridad moral ante Manuela Carmena?.

Desde luego, Aguirre no ha sido imputada, no se ha llevado "un duro" y dijo que "destapó la trama Gürtel". Si lo pienso bien tengo estas tres cosas en común con Esperanza Aguirre; no he sido imputado, no me he llevado un euro de nadie y puedo decir, mentir nunca es un impedimento para hacerlo, que yo destapé la trama Gürtel: "Yo destapé la trama Gürtel". Esto no me da poder para dirigirme a alguien con ese tufillo de desprecio que usa la candidata. Quizás sí lo esté haciendo con ella ahora mismo pero resulta difícil aparentar que ella es igual de honesta que yo. No es mérito mío porque "Ay si yo mandara... Os ibais a enterar", que dice un amigo mío, es más bien su culpa. Si hacemos un breve resumen, sólo titulares porque me quedaría muy largo esto, de las cosas que han pasado con Esperanza como presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid y como "líderesa" del PP madrileño creo que haría bien la señora condesa en "dejar de hacer más daño a la democracia" como también dijo Manuela Carmena.



El "Tamayazo" (la compra, tal cual, de dos diputados socialistas que evitaba una mayoría de izquierdas en la Asamblea de Madrid), implicación de alcaldes populares (puestos a dedo por ella como presidenta del PP) y de una de sus manos derechas (López Viejo) en la trama Gürtel, o la encarcelación, en la misma cárcel que él inauguró, de Francisco Granados, su otra mano derecha, en la trama Púnica y otro puñado de alcaldes, de la misma naturaleza dactilar.

Si todo esto ocurrió sin que Esperanza Aguirre tuviera noticia retiro mi tono "castizo y madrileño" y me limito a dudar que una persona que no se da cuenta de nada, siendo responsable de todos esos imputados, esté capacitada para dirigir la capital de España. Sea como sea, su paso por la comunidad favoreció a "las enormes estructuras de corrupción en Madrid", como también dijo Manuela Carmena, y esto no hace que Esperanza sea especialmente atractiva como opción.

Yo sólo soy un tipo que se ha sentido insultado intelectualmente y que responde de la única forma que puede; escribiendo y votando. Cuando escribo, lo hago siempre sin dar nada por seguro porque, en este caso, no creo que haya tanta gente equivocada o ésta no tenga algún interés, siempre lícito, al hacerlo. Escribo sin querer convencer a nadie, ya digo que lo hago por no explotar, y excluyendo toda ideología en mis opiniones, subjetivas porque si no no serían opiniones.

No sé si hubiera escrito esto de no haberme sentido reconocido en los movimientos que durante estas últimas dos semanas se han producido en redes sociales o en redes culturales de Madrid a favor de la candidata Manuela Carmena. Un ejemplo son los montajes que la plataforma MadridConManuela ha hecho para promocionar la candidatura de la ex-juez.



Es cierto que todo esto ha cobrado un tinte más visceral, así siento yo el arte y la libertad, que racional aunque no falten razones para apoyar a Manuela Carmena. A sus premios por su defensa de los derechos humanos, su lucha por la libertad durante el franquismo y post-franquismo o su batalla contra la corrupción judicial (las llamadas "astillas") le acompañan un discurso sencillo, algo didáctico (eso me gusta porque soy hijo de maestros), que ensalza lo público frente a valores individuales en los que tengo ciertas reservas. Creo en ellos salvo si son injustos o pertenecen a muy pocos.

Por mi edad, sólo conozco este Madrid y creo que me basta para intuir el Madrid que vendría con Esperanza Aguirre. No sé de Tiernos Galvanes ni de Leguinas más allá de canciones y de falsos mitos de "la movida promovida por el ayuntamiento". No sé cual sería el Madrid de Manuela Carmena pero sé que sería irresponsable, o poco consecuente con mi modo de pensar y vivir, no poner mi granito de arena para que eso ocurra.



"Manuela a los 33 años era abogada en el despacho laboralista de la calle Atocha donde fueron asesinados cinco de sus compañeros. 

 A los 45 años como juez de vigilancia penitenciaria, abogó por que la prisión fuera una oportunidad de rescatar al ser humano. Insistió en tener psicólogos en su equipo y en conseguir la rehabilitación de los toxicómanos. 

 A los 49 años fue decana de los juzgados de Madrid, y suprimió las denominadas "astillas", que era un soborno muy extendido que cobraban los funcionarios para agilizar la tramitación de los asuntos. 

A los 52 años, como vocal del Consejo General del Poder Judicial, renunció al coche oficial para utilizar la bici y el transporte público y pidió bajarse el sueldo. A los 65, como relatora de las Naciones Unidas, criticó severamente las violaciones a los Derechos Humanos en países como Venezuela. 

A los 66, ya jubilada, invierte parte de sus ahorros en montar una tienda social en Malasaña de ropa de bebé hecha por reclusas. A los 71 años, es posible que Manuela sea Alcaldesa de Madrid

 .................... Tú eres quien escribe los renglones de la Historia".

jueves, mayo 14, 2015

Como Sarah Linden (III)

Sarah Linden es una detective que trabaja en Seattle que ha decidido abandonar su puesto para mudarse junto a su hijo a Sonoma, California, donde reside su prometido. Durante su último día de trabajo sus compañeros le preparan una sorpresa en una supuesta escena de un crimen. Cuando Linden acude se encuentra con una muñeca hinchable donde debería haber un cadáver.

Todo son risas, buenos deseos; "Buena suerte, Linden".  Pero la suerte no es ni buena ni mala (ni se entrena, que decía Valdano); sólo es, por lo general, muy inoportuna. Será por eso que Sarah recibe, durante ese último día, el aviso de la desaparición de una niña que provoca, por su implicación en el caso y por "unas cosas y por otras", que ésta nunca abandone la lluviosa Seattle.

Por ese "Ir y quedarse" pienso en Sarah Linden aunque no sé bien por qué me comparo con ella. Las situaciones pueden ser similares; dos personas atrapadas en un lugar por motivos muy diferentes. No sé si por voluntad propia o por obligación o, en su situación, por ambas juntas. Una especie de obligación moral cuando uno siente la necesidad de resolver, en este caso, el secuestro y asesinato de una niña.

En mi situación no hay niños muertos ni mucha voluntad propia. Todo es un continuo malentendido en el que mis amigos dicen que siempre digo que "no" a todo cuando en realidad nunca he dicho que "no" a nada. Por eso a veces pienso que siempre he sido un cobarde, que nunca he luchado lo suficiente por defender mis ideales y que, a mi manera, soy el mayor traidor que me he podido encontrar. Otras muchas veces soy optimista y vuelvo a pensar en Sarah Linden. Aunque no le terminen de salir bien las cosas y aunque se sienta culpable de todo lo malo que pasa en Seattle ella no se rinde. No se perdona que haga mal tiempo pero se permite el lujo de dejar de fumar y de empezar a correr.

Escribo todo esto desde el lugar que abandoné hace unas semanas y no sabría definir en qué estado ando. No sé qué es lo que me conviene o qué tienen pensado para mí. A decir verdad, tampoco sabría cómo actuar porque, a diferencia de Linden, yo ya corro, no fumo y en Madrid nunca llueve.



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