jueves, agosto 21, 2014

'Escribir es vivir' de José Luis Sampedro y Olga Lucas.

Este verano pasé por Cádiz unos días. Me aloje en un apartamento turístico con varias personas porque resultaba mucho más económico que un hotel. El piso estaba bastante bien pero lo que más me gustó fue la cantidad de libros que había en él.

En el salón había varias colecciones de libros, algunas de ellas también las tengo en mi casa, otros eran ejemplares sueltos de autores que me gustan. Nada de Bolaño y algo de Isabel Allende, Nobody is perfect que diría aquél.

Supuse viendo los libros que había en la habitación en la que yo dormía que debió pertenecer a un chico (libros de Jack London, de Julio Verne) que fue transformándose, poco a poco o libro a libro, en adulto (había también algún ejemplar del Kamasutra).



Mientras esperábamos a que llegara la señora a la que debíamos entregar las llaves y que tenía que revisar el apartamento, de forma muy disimulada y sibilina, en busca de cualquier desperfecto encontré el ejemplar de 'Escribir es vivir' de José Luis Sampedro.




El título me llamó la atención pese el parecido que podía tener con los de aquellos libros tan poco útiles de autoayuda. Al abrirlo y leer las primeras páginas entendí que se trataba de la transcripción de una conferencia de José Luis Sampedro llevada a cabo por Olga Lucas, mujer del escritor.

En la media hora que tardó la mujer gaditana me dio tiempo a leer unas treinta páginas. Hasta este punto Sampedro había hablado del escritor en sí y de su condición de vouyer. Es en este punto donde saca a colación el ojo de la vaca, todo negro (se entiende que pupila) y su capacidad de observación.

Luego pasa a hacer una comparación gástrica de un rumiante con el proceso de escritura. Uno digiere lo que ve y se lo guarda para volver a masticarlo una y otra vez.

"Veamos, ¿qué hace la vaca? Ustedes imaginen la vaca en un prado, tan tranquila, detrás de una cerca mirando a la carretera. Por la carretera pasan infinitas cosas. Pasan los labradores que van a labrar los campos, pasan los turistas, pasa la guardia civil, pasa el coche de línea. Y la vaca lo mira todo. Ustedes, los que viven por aquí, se habrán fijado en los ojos de las vacas. Los ojos de las vacas son maravillosos, son un prodigio, merecen tantos madrigales como los ojos de las mujeres hermosas y no los tienen las pobres...

...Los ojos de las vacas son asombrosos,son grandes, tremendos, son protuberantes, casi esféricos, se salen casi de las órbitas. Además, están uno a cada lado de la cabeza, con lo que tienen seguramente un campo visual, un gran angular que los humanos no tenemos. Un campo tremendo. Los ojos de la vaca son sensacionales. Y ¿qué hace la vaca viendo todo aquello? Se lo zampa, lo observa todo. El escritor también. 

El escritor es un voyeur , confesémoslo de una vez, y lo digo en francés para que no parezca indecente. El escritor lo ve todo, lo oye, lo huele todo – no digo que lo toca porque eso ya sería pasarse - , pero el escritor, verdaderamente, es una cotilla. Volvamos a la vaca. ¿Qué pasa con ella al cabo de un rato? La vaca agacha la cabeza, arranca con sus dientes unas briznas de hierba, las mastica y se las traga. ¡Ah!, pero como ustedes saben muy bien, la vaca es un rumiante. Y, además, tiene cuatro estómagos, quien los pillara, ¿verdad?, para disfrutar más de la comida. La vaca se saca de uno de sus cuatro estómagos lo que ha tragado, lo vuelve a la boca y lo mastica de nuevo. El escritor actúa también como un rumiante: a todo lo que ha visto, todo lo que ha tocado y oído le da vueltas y más vueltas...

...Es decir, el escritor hace lo mismo que la vaca: rumia lo que se ha tragado observando, le da vueltas, lo trabaja. La vaca transforma la hierba en sustancia vacuna, el escritor transforma lo que ve, lo que toca, lo que piensa, lo que imagina, lo que ha ocurrido y lo que no ocurrió, pero hubiera querido que ocurriera; el escritor transforma todo en carne. Porque el escritor auténtico escribe con su carne, su sangre, su médula, lo mismo que la araña teje su tela con su propio cuerpo."



Antes de este ejemplo de la vaca habla de la necesidad de escribir. Da un ejemplo gráfico hablando del bailarín Nureyev. Parece que alguien le pidió un consejo dedicado a aquellos que querían ser bailarines y él le contesto; "Que si puede que lo deje". Terminando la comparación con la frase:

 "Para mí, escribir no es un trabajo; es una necesidad vital. Escribir es un esfuerzo, un esfuerzo tremendo."

Luego vino la simpática mujer que vino, cogió las llaves y se rió del color rojo que había cogido mi piel tras un par de días de playas. Segundos antes de abrir la puerta reconozco haber pensado en robar el libro. Durante ese instante se me pasaron por las cabeza ideas encontradas. Vale, no es mi estilo, pero Bolaño también robaba libros. Hay muchos libros, no lo va a echar de menos y a nadie le da por releerse este tipo de obras. Al final dejé el libro donde estaba mientras uno de mis amigos abría la puerta.

Si lo dejé fue por indecisión, no por ser buena persona. En estos instantes lo vuelvo a pensar y creo que debía haber robado aquel libro sabiendo las molestias que luego tuve que sufrir para comprar otro ejemplar. No sé como pero tras leerlo habría devuelto el libro a la propietaria.

A mi regreso a Madrid revisé muchas librerías, las de mi barrio, las del centro, el rastro y no hubo manera de encontrarlo. Pensé en aquella frase tan madrileña que dice que si algo no está en Madrid no existe. Esta frase habría que actualizarla por una que diga si algo no está en Madrid está en internet. Lo adquirí en Amazon, curiosamente a una tienda de libros madrileña, está en Madrid luego existe. Tras hacer el pedido caí en la cuenta de que debía haberme quedado con la dirección y haber ido in situ a la librería.

Una llamada un día después del encargo me informaba de que el libro estaba defectuoso, arrugado porque se había mojado pero que se entendía todo lo que había escrito en él. Dije que vale, ya me daba igual todo, que lo enviaran. A los dos o tres días, ya tenía en mis manos aquel libro que tanto había buscado. Parecía haber sido masticado, dos o tres veces, por un vaca.

lunes, agosto 18, 2014

'El Amante' de Marguerite Duras.

Hasta hace tres días no había leído nada escrito por Marguerite Duras. Sí que sabía que había sido casera de Vila-Matas cuando éste vivía en París. Realmente no sé si esto se lo inventó el catalán o si realmente sucedió pero así lo reflejaba en París no se acaba nunca.

Esa novela de Vila-Matas es fundamental dentro de mi historia lectora porque a raíz de él leí el Paris era una fiesta de Hemingway. La novela del catalán era un guiño, quizás una versión, revisión o secuela, del libro del americano. En cualquier caso las dos son muy recomendables si te tomas muy en serio la literatura, en cualquiera de sus niveles.



No sé por qué pero eché mano de 'El Amante'. Estaba en una estantería en mi casa del pueblo, justo en la habitación en la que solía estudiar en los veranos universitarios, en lugar de estudiar leía. Leer las primeras páginas de la obra de Duras fue una especie de amor a primera vista. Algo parecido a lo que me sucedió hace mucho tiempo cuando hojeé Heroes de Ray Loriga.

“Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó. Se dio a conocer y me dijo. La conozco desde siempre. Todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud.” 

 "Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde..."



Prosa muy efectiva, muy directa. Quizás prosa espejo en el sentido de te que te ves reconocido en una frase o párrafo y piensas, joder, este tipo, esta tía, me conoce más que cualquiera de mis amigos. Supongo que es difícil producir este efecto, y más aún saber administrarlo sin quemarse, aquí Loriga también sería buen ejemplo. En cualquier caso capta mi atención y no queda más remedio que leer la obra.

En El Amante Duras habla del incomprensible amor (amor loco), deseo hacia un comerciante chino en la Indochina que era colonia francesa. Más allá del deseo está la relación su madre y sus hermanos, el menor y el mayor. El amor y odio que profesa a todos los miembros de su familia que en cierta medida es proporcional al trato que recibe de éstos.

Su amor, búsqueda de ese placer que va más allá y que te puede hacer llorar, confundido por el resto del mundo que ve en él incluso prostitución sin hacer que esto lo distorsione. Esto casi no es nada comparado con la indiferencia que provoca su otro gran deseo; ser escritora.

"Escribir, ahora, se diría que la mayor parte de las veces ya no es nada. A veces sé eso: que
desde el momento en que no es, confundiendo las cosas, ir en pos de la vanidad y el viento,
escribir no es nada."

La acción salta en tiempo y espacio, de Indochina a París por medio de fotos o de recuerdos. De personas en diferentes momentos, tristes o alegres. Obra que uno siente muy biográfica pese a los prejuicios que yo tenía, sólo veía en Duras a una vieja y estricta casera de Vila Matas.

Quiero escribir. Ya se lo he dicho a mi madre: lo que quiero hacer es escribir. La primera vez, ninguna respuesta. Y luego ella pregunta: ¿escribir qué? Digo libros, novelas. Dice con dureza: después de las oposiciones de matemáticas, si quieres, escribe, eso no me importa. Está en contra, escribir no tiene
mérito, no es un trabajo, es un cuento —más tarde me dirá: una fantasía infantil.

Lectura imprescindible, tarde o temprano llega pero tengo la sensación de que llega demasiado tarde, siempre queda el consuelo de que podía haberlo hecho aún más. Gran descubrimiento, a lo Bolaño; primero llegó la Duras ficticia, en este caso de manos de Vila-Matas, y luego llegó la Duras escritora, con mayúsculas y para quedarse.

Al escribir todo esto busco en Google la relación de Duras con Vila-Matas y sí, Duras fue arrendadora, estricta, del escritor catalán durante su estancia en París.


Al comparar a Duras con Loriga, el Loriga de Heroes, he buscado una posible influencia de Marguerite en Ray. En este sentido, parece que no ando desencaminado en varias entrevistas cita a la escritora francesa.



También hay gente que le compara, en las reseñas de Amazon del último libro de Ray, Za Za, emperador, Almodovar, que debe quererle mucho y que escribió con él el guión de Carne Trémula, dice que Loriga es un fascinante cruce entre Marguerite Duras y Jim Thompson. 


Me ha hecho gracia que sobre la reseña del manchego esté la ya atemporal, supongo que debió hacerse al comienzo de su carrera, comparación de Loriga con Houellebecq y con, ¿No hay quién de más?, Murakami.





jueves, agosto 14, 2014

Discurso para un pregón.

El hijo no va a escribir ningún pregón ni, por supuesto, va a leer uno en público. Quedó más que patente su nula capacidad lectora en la última ocasión en la que ha tenido que leer algo en público. Su manía en meter comas, donde quizás no debería haberlas, y su vergüenza o timidez le hizo parecer un imbécil de voz temblorosa.

En este caso es el padre el que debe escribir y leer un pregón para las fiestas de un barrio de su pueblo. Su barrio, que es el barrio donde vivieron los abuelos del hijo, los padres del padre, y el barrio donde posiblemente él, el hijo, viva en un futuro. Es su plan B, vivir allí si todo le va mal en Madrid. También es su plan C, vivir allí cuando sea viejo y todo le haya ido bien. Es lo bueno que tiene pedirle poco a la vida; no hay mucha diferencia entre lo de irte bien o irte mal.

El padre, de joven, se parecía bastante a la imagen adulta de Bolaño. En la foto de su boda o en sus fotos de la mili aparece con el pelo algo embuclado, unas grandes gafas y con una figura bastante delgada.

Ya digo que el parecido es atemporal, el padre de joven se parecía a un Bolaño adulto que podía sacarle, fácilmente, unos 20 años a su edad en aquellas fotos. Luego el padre tuvo una forma muy natural y sana de envejecer. Muy típica, y heredable, perdiendo pelo y ganando kilos y dejó de parecerse.

Además de por este parecido el hijo se acordó de Bolaño cuando sus padres le hablaron de ese pregón. El hijo pensó, de forma inmediata, en el pregón que el escritor chileno había escrito/leído en Blanes, llamado 'El pregón de Blanes'. En éste, Bolaño hablaba de los amigos yonquis que habían muerto de sida, de Marsé, de su casa de Blanes y de su Pijoaparte.

El hijo entonces pensó en llevarle a su padre el libro Entre Paréntesis, en esta recopilación aparece el discurso de Bolaño, para que pudiera sacar alguna idea pero para cuando quiso hacerlo éste ya lo había escrito. Decidió entonces limitarse a dar su modesta opinión, bendición.

El padre no es escritor pero es maestro de lengua y literatura y no necesita mucha ayuda, quizá sí necesite otra que el hijo no puede ofrecerle como detalles olvidados de las imágenes de su niñez de las calles y personas de su barrio que él desconoce por completo.

Hablaría mucho más sobre lo que al hijo le pareció ese texto, sobre si se vio reconocido en él, en el sentido más prosaico del reconocimiento, pero no tengo tiempo, ni quizás toda la información, para emitir juicios al respecto.

Sólo espero que el padre tenga menos miedo que el hijo a la hora de leer algo en público. No lo tendrá porque ha escrito algo realmente bueno y porque ha sido maestro, por tanto; sabe poner voz de maestro.





martes, agosto 12, 2014

Robin Williams. El actor desenfocado.

Hoy ha muerto Robin Williams. Parece que tenía depresión desde hace unos meses y que se ha suicidado. Esto choca porque se puede decir que era un cómico y que debe gran parte de su fama a esa faceta histriónica que solía sacar a relucir en muchas de esas comedias que, por lo general, se convertían en grandes éxitos. Cuando, por el contrario, le tocó ponerse serio lo hizo mejor aún mostrando una contención insospechada que le hizo recibir buenas críticas y premios.




El tipo de comedia que solía hacer Williams no me interesaba, al igual que alguna que otra historia edulcorada que protagonizó. He de decir que gran parte de esta manía es culpa es del doblaje al castellano al que sometían a Williams adjudicándole una voz española que nada tenía que ver con la suya original. Esta mañana la noticia de su muerte en la radio iba acompañada de breves fragmentos de sus películas con la voz del doblador.

Alucinaba en esos momentos al ver, o escuchar, lo normalizado que está en este país el desprecio con el que se trata a lo que es más de la mitad del trabajo de un actor: su voz. Hace poco ocurrió algo parecido, más sangrante aún, con Philip Seymour Hoffman cuando le homenajeaban con su versión española de Capote.

Dentro de sus papeles serios me quedo con 'El club de los poetas muertos', por supuesto, con su papel de antagonista de Al Pacino en 'Insomnia' y con su breve aparición en 'Desmontando a Harry'. Dentro de ésta se encuentra lo que puedo decir que es mi momento favorito de Robin Williams.



Siempre me pareció una genialidad ese fragmento de 'Desmontando a Harry' en el que, dentro de una meta historia de la película, un actor, de repente, quedaba desenfocado.

El personaje al que interpretaba Woody Allen se encontraba en mitad de una sesión con su psiquiatra. Hablaban de su bloqueo creativo y éste le pedía que le recordara ese relato llamado 'The Actor' del que le había hablado hace un par de meses.

El relato se nos materializa en escena y el actor desenfocado en personaje. En un principio no se nos mostraba al borroso actor, nos enseñaban al que podría ser el director de fotografía discutiendo con un técnico porque el problema parecía proceder de las lentes de la cámara.

Luego se nos muestra al actor desde el punto de vista de la cámara que parece averiada. Se llama Mel, que en realidad es Robin Williams. Cambia el plano vemos que el desenfoque no se limita a la cámara de ese rodaje, el actor es el desenfocado a los ojos de cualquier cámara o persona. El director le pregunta si está cansado y lo manda a casa para que descanse, por si eso pudiera quitarle el desenfoque.

- Mel, come here. I don't know howto say this... But you're soft.
- I've gained some weight.
- It's not that. You're soft. You're out of focus.

Mel llega a casa y se siente humillado. Su mujer le nota desenfocado también, piadosamente le dice que sólo un poco. Mientras estos dos hablan su hijo no para de repetir, de forma cantarina, papá está desenfocado, papá está desenfocado.

- Grace, l'm home.
- Hi, honey.What's the matter? You look strange.
- I'm out of focus.                 
- Yeah... You are. Just a little bit. You are.


- Daddy's out of focus! Daddy's out of focus!

Al día siguiente Mel está más desenfocado aún y decide ir al médico con toda su familia. El doctor, claro, nunca había visto nada igual pero se le ocurre que puede hacer que el actor pueda ser visto con total claridad poniendo gafas a toda su familia. Todos refunfuñan pero acatan ponerse las gafas para ver a su padre aunque esto suponga que ahora lo desenfocado será el mundo, en general.

Al final vemos de nuevo a Woody Allen discutiendo con su psiquiatra:

- Despite the fact children don't want to wear glasses they're forced to.    You   expect the world to adjust to the distortion you've become.

- I don't expect anything. I'm going through something.  Forthe first time in my   life l can't seem to write. It's not coming. And for me...All l have in life is  my imagination.







lunes, agosto 11, 2014

Cosas sorprendentes que he aprendido hoy (I): Por qué Marc Bolan se llama Marc Bolan, en teoría...

Introduzco esta nueva sección para meter algo de relleno en estas temporadas en las que los posts escasean porque hay  poco o demasiado que contar. En cualquier caso el número de palabras no se ajusta con las que una entrada de blog debería tener, a mi parecer.

La idea es que sea algo picadito, que diría el ilustre Javier Coronas. Breves datos o curiosidades que no me parecen ni bien ni mal, sólo que me eran desconocidos y me sorprenden.

La de hoy, que en realidad fue ayer, es que Marc Bolan se apellida en realidad Feld. Esto no es que me sorprenda porque todos, incluso escritores, se cambian el nombre o apellido. Lo que sí me chocó es el motivo por el que eligió Bolan como nombre artístico.

Bolan es la contracción de Bob Dylan tal que así: Bob Dylan. Sencillo, nivel Barrio Sésamo, pero ingenioso. Un buen homenaje que Bolan debió hacer sin pensar que llegaría a ser la leyenda que es hoy por hoy. Se puede decir que fue el padre del Glam Rock y alguien debería homenajearle de manera similar; poniéndose como apellido o como nombre de su grupo, estoy escribiendo sin filtro o lanzando ideas, Malan o  Arcbo... No sé, alguna combinación, que suene bien, podrá hacerse.

Bob Dylan = Bolan

Éste ha sido el dato de hoy. De más estaría decir, es probable que ya lo haya contado aquí, que conocí a Bolan leyendo una de las biografías de Bowie, Loving the alien, que coincidió con la escucha de la canción suya, de T Rex en realidad, que Nacho Vegas versionó, Lole y Bolan.

Mientras escribo esto caigo en la cuenta de que Vegas hizo un homenaje muy parecido al que Bolan hizo a Dylan. En este caso por partida doble: Lole y Manuel / Marc Bolan. Pobre Manuel...

Lole y Manuel + Marc Bolan = Lole y Bolan

No sé si Vegas lo hizo a propósito, en cualquier caso me parece una curiosa coincidencia, quizás debería abrir una nueva sección, picadita también, llamada Curiosas coincidencias. Todas nacidas de las cosas sorprendentes que voy aprendiendo.

En cualquier caso nunca está de más recordar a Bolan. Si lo pensamos resulta muy meritorio que en una vida tan corta influyera tanto en la música que vino tras él. En aquellos días que lo descubrí pensaba escribir una especie de historia del rock que empezaba por Bolan, seguía por lo típico; Bowie, Lou Reed, Iggy Pop...

Todo parecía estar conectado pero luego te das cuenta de que hay mucho más por detrás, por delante, entre medias... Fue buena idea no escribirla porque hubiera tenido poco rigor, no hubiera aportado mucho y sé que, para qué engañarnos, mi rollo no es el glam rock, en teoría...


martes, agosto 05, 2014

Los Hostiles II.

Mi ciudad es odiosa. Mal planificada. Mal dimensionada. Una vieja masoca que recibe con los brazos abiertos a todo aquel que quiera invadirla. Yo soy un invasor más que anda con cara de mala hostia todo el día. Empujo a la mínima ocasión que tengo y piso los talones de la gente que camina con chanclas por la vida. ¿No ves que tengo prisa?.

Los turistas no saben dónde se han metido y por eso sonríen y se visten con colores llamativos ignorando que al hacer eso se pintan una diana entre ojo y ojo. Los invasores nos miramos unos a otros y con la mirada nos decimos Es mío, y nos contestamos No, yo lo vi antes. No pasa nada, hay para todos.

Dentro del caos existe un orden más que lógico para que nadie se quede sin su ración de hostilidad. Todo queda cubierto por los invasores que activamente desagradan y por aquellos que se encuentran en estado latente. Éstos suelen ser los más novatos, sutilmente desprecian al otro con su indiferencia, o los invasores más maduros, podría ser tu madre o la mía, que sin recordar ya su naturaleza invasora, ya acostumbrados al contexto, van caminando de forma alegre. Balancean los brazos como si fueran las aspas de un molino dando, a discreción, golpes en las pelotas de aquellos que caminan junto a ellos. Excelente...

Publicado en Amateurs http://amateurshotel.es/bitacora/nomeko/hostiles-ii

lunes, agosto 04, 2014

'Gomorra' (La serie)

La mafia, lo he dicho varias veces en este blog, es uno de los temas que más me interesan dentro de la literatura o del cine/televisión. Por una parte los personajes que protagonizan estas historias no suelen ser nada planos. Tienen los matices necesarios para definir varias personalidades entre las que se pueden distinguir dos caras visibles, diferentes y puede que complementarias. Por lo general una muy familiar y afable con aquellos a los que quieren y respetan que suele ser proporcional con otra brutal, psicópata y fría a la hora de ejecutar cualquier acción que la situación exija.

Ver cómo reacciona la gente que sufre esta extorsión o que no se siente acosada y sencillamente se dedica a mirar hacia otro lado, a reír las gracias o recurrir a su ayuda en un momento dado también me inquieta cuando pienso en qué haría yo en esa situación. Por supuesto, pienso que lucharía con todas mi fuerzas contra la camorra pero es fácil pensar así cuando lo tienes lejos.



En este sentido he de reconocer la valentía de Roberto Saviano. Un filósofo que quería ser escritor  y que consiguió el éxito al escribir sobre hechos, y personajes, reales con un lenguaje muy novelesco, él mismo define así su opera prima, 'Gomorra'. Junto con el éxito vinieron las amenazas al poner luz, y nombres, donde todo era silencio, Omertá. Actualmente vive escondido en Nueva York con protección las veinticuatro horas del día.

Al escucharle, en Salvados o en Iñaki, pienso que no parece estar pasándolo mal. Narra, se regodea en sus palabras y en su coraje y parece no haberse visto en otra. Encantado de haberse conocido habla como si él fuera La autoridad sobre Mafia, una versión europea e intolerante de Gay Talese.

Nos descubre, por ejemplo, que España es la mayor entrada de droga de Europa y que no se hace nada para remediarlo. Bueno, no nos dice nada nuevo porque España nunca hace nada, en general, como si a estas alturas de la historia ya no tuviera ningún remedio. (Por España no me refiero a nadie en concreto, digo España como concepto. Como si fuera un termino muy antiguo, el nombre de una ciudad o de una civilización ya desaparecida. España como comportamiento, como actitud de vida que sirve como ejemplo, o como no ejemplo, en la actualidad).

La historia de Saviano parece ser la de una persona que hace un pacto con el diablo. Una especie de Enoch Soames que pide éxito a cambio de su libertad, que al fin y al cabo es lo que da sentido a la vida, lo que es el alma en sí. Desde luego, no es justo y él lo ve así también cuando declara que no escribiría Gomorra de haber sabido lo que iba a ocurrir. Lo dice, de nuevo, con una media sonrisa dibujada en la cara, como si estuviera diciendo lo que el mejor de los guionistas del género le hubiera escrito y yo no le termino de creer por muy coherente que resulte ese mensaje.

No puedo juzgar a Saviano como escritor, no he leído ninguno de sus libros. Lo único que puedo hacer es alabar la versión de su obra que se ha adaptado en televisión en forma de doce capítulos, él participa como consultor. Todos son magníficos y cubren, casi por completo, lo que podría ser una organización mafiosa.

De su financiación, del blanqueo de dinero, de la compra/venta de drogas, acuerdos, y desacuerdos, con el resto de clanes. En algunos momentos la serie parece The Wire, el capítulo en el que ocupan una plaza para convertirla en un mercado de drogas. En otros podemos recordar a una familia Soprano, con su cabeza de familia, con su 'brava' mujer cómplice, el hijo que no parece haber nacido para heredar el negocio familiar.

Todo con una estética y realización realista en la que aprecias el estado de dejadez en la que se encuentra Nápoles o la ciudad en la que se desarrolla la acción. Una organización que se divide en viejos y jóvenes, ambos bandos igual de losers. Los viejos se resignan a pillar su cacho de pastel a fin de mes mientras que los jóvenes se creen protagonistas de una película de gángsters donde las balas no son de fogueo.

Es, sin duda, una de las mejores series que he visto este año, posiblemente la mejor. Debería ser un ejemplo a seguir por las productoras y televisiones españolas porque Saviano está en lo cierto en cuanto a la mafia que campa a sus anchas en España, como lugar geográfico. Por no hablar de la corrupción política. No faltan historias en los que la autoridad política de turno cede ante chantajes o ante la propia avaricia sin preguntar de donde viene todo ese dinero. Todo está más que hablado pero reflexionando un poco, sumando 1+1, todo uso de ese dinero sucio forma parte de la cadena criminal. Por muy bien que uno limpie siempre quedan restos en algún lado.


  

jueves, julio 31, 2014

'Mortalidad' de Christopher Hitchens

Desconocía por completo a Christopher Hitchens hasta que encontré una recomendación de Enric González de su libro póstumo llamado 'Mortalidad'. El periodista decía que éste era "Un gran libro para aprender a vivir, a morir y a pensar con valentía". Decidí leerlo porque nunca se sabe bastante sobre vivir o morir y nunca se tiene la suficiente valentía a la hora de pensar o actuar.



Hitchens murió el 15 de Diciembre de 2011 tras una dura batalla contra el cáncer. Esta expresión hubiera jodido al escritor al ser una frase hecha para ser repetida hasta la saciedad y socorrer a la gente que tiene que escribir las necrológicas. Un copy paste que de tanto repetirse ha perdido su significado. Como el escritor decía, uno no pelea contra el cáncer si no que es el cáncer el que pelea contra ti.

"Diré simplemente que aquellos que ofrecen falso consuelo son falsos amigos" es una frase suya que resume esa condescendencia con la que la gente actúa frente a alguien que tiene una enfermedad mortal. Es cierto que no es fácil actuar de forma correcta porque la alternativa de ese falso consuelo puede ser demasiado brutal porque este tipo de cosas hacen que lo real sea un infierno.

Por lo general Hitchens centra sus iras hacia la religión. Hace un inventario de gente que va a rezar para que se salve. Son personas contra las que él ha debatido. Él es conocido por obras como 'Dios no es bueno', que sin dudar leeré.

Destaca lo hipócrita que suena eso de estar rezando y por detrás frenando avances en la investigación contra el cáncer o dejando entrever las dudas sobre su salvación, cómo piensa hacerlo después de todo lo que ha dicho de Dios.

Lo cierto es que ese tumor suena a venganza divina porque Hitchens había sido uno de los mejores oradores de América y el cáncer que padeció fue de esófago. Eso hizo que su voz perdiera la personalidad que había tenido siempre y eso es lo peor que puede pasarle a un escritor/orador. Ésta es quizás la parte que más me interesa del libro porque Hitchens resalta la importancia de hablar bien para ser capaz de escribir bien. Uno debe ser capaz de escribir de la misma forma en la que habla.

Es el consejo que da a sus alumnos. Todo el que puede hablar puede escribir pero no todo el mundo sabe hablar. Hay que conseguir hacerlo de forma adecuada, evitando repeticiones u obviedades, y ponerlo por escrito. Encuentra tu propia voz es el mensaje que me queda de esa parte del libro y no puedo estar más de acuerdo con él, y en esas andamos además.

Hitchens no puede terminar el libro y éste finaliza con un epílogo de Carol Blue, su mujer. Cuenta cómo terminó de apagarse teniendo aún esperanzas de salvarse. Como encuentra aún notas suyas en la parte trasera de los libros, dejaba sus reseñas en éstas. Habla del paso del mundo antiguo, justo en el momento en el que todo era perfecto, a otro desconocido; el de la enfermedad, Villatumor lo llamaba Hitchens.

Gran lectura que se interrumpe a las no muchas páginas por culpa de la muerte. Da miedo pensar en que lo que estás escribiendo en este justo momento podría ser lo último que quede registrado pero así puede ser. Negarlo y no actuar suele ser la reacción (o la no reacción) más normal.

No recomiendo esta lectura a personas hipocondriacas. Yo lo soy y no lo he pasado bien aunque imagino que en un futuro las palabras de Hitchens me serán útiles. Cierta dosis de cinismo cuando todo se vuelve negro no está de más. Por último dejo una de sus últimas frases ingeniosas que aparecen en el libro. Él ya parecía ver el fin y le echaba algo de guasa a la posibilidad de convertirse en católico en el último momento:

'Si me convierto será porque es preferible que muera un creyente a que lo haga un ateo.'

Uno muere pero de alguna forma, quizás por aquello de la conciencia universal, sus ideas y convicciones se quedan y no conviene renegar de ellas nunca.

Bob Dylan - It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding)

 

miércoles, julio 30, 2014

'La pista de hielo' de Roberto Bolaño.

No sé si es que no tenía conocimiento de la existencia de esta novela de Bolaño o simplemente se me olvidó. Ésta no es una obra póstuma si no que se trata de la novela publicada en 1993 e incluso ganadora del premio Narrativa Ciudad de Alcalá de Henares.



Muchos se sorprenden con el Bolaño que escribe novela negra pero yo creo que el chileno no hizo otra cosa en su vida. Sólo hay que leer la parte de los asesinatos de Sonora en 2666. Ésta puede resultar más obvia al tener su estructura montada alrededor de un asesinato concreto. De éste se nos informa en la primera página del libro sin anunciarnos el nombre del asesinado.

Son tres las voces que van dando forma a la historia de la novela. Dos, Remo Morán; un chileno, y Gaspar Heredia, un mexicano, son los que parecen ser los alter ego de Bolaño. Un Bolaño en diferentes épocas, el que empezó a trabajar en el camping Estrella de Mar, en este caso es llamado Stella Maris, y el que se trasladó a Blanes y trabajó en una tienda de Bisutería.

Éste último sería Remo Roman. Bolaño introduce datos biográficos, que quizás sólo sean guiños, como la mujer de éste, Lola, que trabaja en lo servicios sociales del ayuntamiento. En cuanto a Heredia también encontramos lugares comunes con Bolaño o incluso con el viejo que aparecía en Soldados de Salamina de Cercas. Bolaño nombra a "El Carajillo" que, como tal, es descrito de manera muy parecida a la que lo hacía el Bolaño ficticio de Soldados. Antiguo combatiente de la guerra civil, viejo y bonachón con cierto toque irónico.

En cualquier caso, Remo y Gaspar son poetas que solían tratarse en la Calle Bucarelli, otro lugar común. Muy distinta es la tercera voz; Enric Rosquelles. Un gordo que es la mano derecha de la alcaldesa socialista del pueblo que se enamora de una esbelta patinadora.

Otros personajes bolañescos van a apareciendo en el relato de las tres voces; Carmen, una vieja cantante de  ópera, una joven, con aspecto de enferma, que la acompaña llamada Caridad, un mendigo al que llaman El Recluta, Lola, una trabajadora social del ayuntamiento, y Nuria, una atractiva patinadora.

Todos estos personajes conviven en un pueblo llamado Z que podría ser Blanes, Castelldefels o cualquier otro pueblo de la costa catalana. Me recuerda al pueblo que Bolaño utiliza en El Tercer Reich, sobre todo la descripción que hace cuando el verano está terminando y el pueblo queda deshabitado.

Este relato a tres voces bien podría ser un ensayo de lo que Bolaño haría posteriormente en Los Detectives Salvajes. Un recurso faulkneriano que te deja una visión muy completa, aunque quizás poco precisa, de lo que se cuenta. Si además uno lo hace dominando el registro, utilizando estilo y voz propia puede hacer que te acerques a lo que sería una lectura perfecta. No sé si me explico y no sé si me entiendo porque puede que con perfecta quiera decir completa pero tampoco es esa la expresión. Demasiada absoluta.

Esta novela puede ser tomada como obra menor, parece que con Bolaño no había medias tintas. No creo que lo sea, la historia que cuenta puede pretender serlo ya que habla de seres marginales que sobreviven como pueden, que no pasa nada si mueren pero, en mi opinión, resulta interesante y ese toque de lumpenproletariado es lo que le da, en gran parte, ese atractivo. Le da una personalidad que no tendría si los personajes pertenecieran a la tristemente desaparecida clase media.

Pese a todos los lugares comunes que la novela guarda con el resto de la obra del chileno, que siempre nos empeñamos en buscar, la obra tiene mucha identidad. Vida propia dentro del universo Bolaño que aunque sepamos que murió hace once años parece que aún sigue en expansión.

Pink Floyd - In the thin ice.


"Lo que no significa que vaya a abandonar. Yo nunca abandono. A veces soy lento y a veces soy rápido, mitad tortuga y mitad Aquiles, pero nunca abandono."

martes, julio 29, 2014

'Warrior' de Gavin O'Connor

Si soy sincero he de decir que no esperaba mucho de Warrior. Vale, ver a Nick Nolte nunca está mal y, bueno, las películas de boxeo, por lo general, no me han defraudado,  Fat City por ejemplo, aunque tampoco puedo decir que sea uno de mis géneros favoritos.



La película no puede empezar mejor. Nick Nolte en una coche, de fondo empieza a sonar Start a War de The National. Sobre esta canción se superpone la reproducción de un audiolibro, Moby Dick. Al llegar a casa el personaje de Nolte, un irlandés alcohólico, encuentra a su hijo Tommy.


Lleva mucho tiempo sin saber de él y parece emocionado. El hijo está borracho y no parece saber muy bien qué hace allí porque odia a ese hombre. No nos lo cuentan pero ha debido de ser muy hijo de puta con él, con su madre, ya muerta, y con su hermano.

Al día siguiente el chico empieza a boxear, de nuevo. Se enfrenta a una roca que debe ser famoso en el mundo de las artes marciales mixtas. Éste parece ser el nombre de lo que hacen sobre el ring. De manera violenta se dan patadas, golpes con los puños y llaves sacadas de la lucha americana.

El tipo que se encarga del gimnasio anima al chico para que entrene para una extraña competición llamada Sparta en la que el ganador se lleva cinco millones de dólares. Él desconfía de todos y acaba escogiendo lo malo conocido. Pide a su padre que le entrene para ganar Sparta y así conseguir el dinero para dárselo a la viuda del que él considera su hermano, un tal Manny que conoció en el ejercito. Él le prometió mantener a su mujer e hijos.

Por otro lado el hermano mayor de Tommy es profesor de física. Está casado y tiene dos niñas, una de ellas nació con problemas en el corazón y por ello tuvo que hipotecarse. Está a punto de perder su casa y se decide a participar en peleas a cambio a un puñado de dolares. En el instituto se enteran y le suspenden de empleo y sueldo, porque esa no es la vida que debe llevar un profesor. Decide centrarse en la lucha y vuelve con su antiguo entrenador. Por un cumulo de circunstancias acaba también en Sparta.

Ambos hermanos tienen apellidos diferentes, Tommy se lo cambió para huir de la justicia militar, pero tienen en común el odio hacia su padre. Uno porque se las debió hacer pasar canutas y el otro por sentirse ignorado, eclipsado por el menor, y por la onda expansiva de las borracheras de su padre. Éste lleva mil días sin beber. Parece tener controlada a la gigante ballena blanca.

Éste es el planteamiento del que parte la historia que luego pasa a desarrollarse en un ring de Atlantic City. Parece entonces que la trama decaerá porque los diálogos terminan para dejar paso al ruido de los golpes, de aplausos y gritos de miedo. Ronda a ronda la expectación sube en la pista y en los televisores. Tras éstos se encuentran los familiares y amigos del profesor de física. Punto simpático de este tipo de películas, a lo Show de Truman, que, por muy chusquero que sea, me hace bastante gracia y crea cierta complejidad, absurda, con figurantes que no tienen más de una linea asignada de ese violento guión.

Gracias a la realización, fotografía y al ritmo utilizado esos golpes se vuelven bastante épicos y líricos. El clímax llega en la pelea final. Bolaño dijo que hay momentos para recitar poesías y hay momentos para boxear. Aquí todo va de la mano y los últimos cinco minutos de esa pelea se hacen inolvidables. Tommy no puede ganar porque tiene una luxación en un hombro, su hermano se la ha hecho pese a ser más débil es mucho más técnico que él. Pelea con un sólo brazo mientras que su hermano en medio de todo aquel griterío le pide que lo deje pero el chico no abandona.


Brendan Conlon: Tommy, what are you doing? 
Tom Conlon: Shut Up! Come on 
Brendan Conlon: Come on? What are you that crazy? 
Brendan Conlon: What are you doing? It's over Tommy! Tommy You don't have to do this! Don't make me do this Tommy! I don't want to do this! 
Tom Conlon: Whats the matter? Brendan Conlon:  I'm sorry Tommy! I'm sorry... Tap out Tom! It's OK! It's OK! I Love You! I Love You Tommy!


En mitad de todo esto empieza a sonar About Today de The National y cuando lo hace aquello ya ni es boxeo, ni son artes marciales mixtas. No sé que es, un nuevo género dentro del cariño fraternal, del perdón, del nunca olvido. Tommy se rinde al segundo Te quiero y parece que eso le  hace más daño que todas las ostias del mundo juntas. Puede que no se rinda, que en realidad se vea como ganador porque ha obtenido la disculpa que toda la vida llevaba esperando de su hermano mayor.

Imagino que mi buen sabor de boca ante esta película está en parte motivada a las bajas expectativas. Ya digo que nada esperaba, sólo a Nolte cuya actuación es increíble. Encontré una buena historia familiar con cierta acción. Violencia necesaria que funciona como terapia y que entra de forma agradable gracias a la trama, a la novena sinfonía de Beethoven, al realismo que los dos protagonistas y realización aportan.



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